Clases sociales e Izquierda Unida: un análisis

En los últimos años hemos insistido mucho en la noción de crisis de régimen o crisis orgánica. Aunque algunos han pensado que esto es un mero eslogan político lo cierto es que se trata de un concepto gramsciano de análisis marxista. Antonio Gramsci lo formuló con objeto de describir aquellos momentos en los que la profundización de una crisis económica deriva en una crisis política e institucional. Para el pensador italiano esto sucede cuando a una crisis económica capitalista se le suma la incapacidad del bloque dominante para gestionarla, lo que conlleva consecuencias en la concepción del mundo de la gente. Estudioso del análisis superestructural del capitalismo, Gramsci dio enorme importancia a los efectos culturales que provocan los diversos movimientos del capitalismo. Por estas razones algunos hemos creído que este instrumental analítico es adecuado para comprender la situación española.

En términos macroeconómicos la crisis económica en España comenzó en torno al año 2008, si bien los cambios en la concepción del mundo se hicieron más evidentes a partir de 2010 y 2011 con el enorme crecimiento de la movilización social. Es probable que en ello haya tenido un papel muy relevante el inicio de la política de recortes en mayo de 2010. Las cifras relativas al número de manifestaciones no dejan lugar a dudas.

manifestaciones_2007-2014

En este punto podemos deducir que el crecimiento de las movilizaciones está vinculado a la frustración e indignación que provoca la crisis económica. Sin embargo, desde un punto de vista marxista más que el análisis subjetivo de la ciudadanía es más importante el análisis de la estructura social. Es decir, el análisis de cómo afecta la crisis a las condiciones materiales de vida y a su posición concreta en la estructura social.

Para el marxismo la clase es el núcleo de una filosofía de la historia, el materialismo histórico. En su interpretación más estricta, el proletariado sería el sujeto histórico encargado de enterrar al capitalismo como parte natural-necesaria de la evolución de las sociedades hacia un estadio superior de progreso. De ahí que la defensa del socialismo no se haga desde aspectos normativos –el debería ser- sino como parte del interés objetivo de la clase trabajadora. Sin embargo, más allá de estas premisas la tradición marxista ha carecido de un estudio serio y riguroso de las clases sociales y su dinámica.

Quizás la versión marxista más extendida, y por supuesto la más caricaturizada, es la que presupone que el mundo real está dividido entre capitalistas y trabajadores. Esta división, que es de naturaleza conceptual y tiene mucha importancia en el análisis económico –siempre abstracto-, carece de capacidad heurística en el análisis político concreto. En ningún momento el capitalismo concreto tuvo una estructura social conformada únicamente por dos polos, capitalistas y trabajadores, sino que siempre ha sido de una enorme complejidad. Naturalmente también era así para Marx, y cualquiera que lea el 18 Brumario de Luís Bonaparte entenderá de lo que estamos hablando. La narrativa en la que sólo existen capitalistas y trabajadores fue muy útil para los convulsos tiempos de la II y III Internacional (1889-1943), porque ofrecía una simplificación de antagonismos que facilitaba el proselitismo entre los sectores sociales devastados por la crisis y la guerra. De la misma forma que sirve, en la actualidad, para que algunas personas se sientan cómodas con su identidad comunista aunque para ello tengan que convivir con una versión fosilizada e inútil. En ambos casos se sustituye la ciencia por el dogma, y el Partido por la secta. Nada bueno para el socialismo.

Afortunadamente la tradición marxista ha hecho esfuerzos notables por superar esa estrecha visión. Quizás los trabajos de Nicos Poulantzas (1936-1979), Pierre Bourdieu (1930-2000) y E. P. Thompson (1924-1993) sean de los más reseñables. No obstante, es la tradición del marxismo analítico, con Erik Olin Wright (1947-) a la cabeza, la que mejores explicaciones ofrece.

En otra ocasión me detendré a explicar toda la propuesta de Olin Wright en detalle, pero para los propósitos de este artículo basta notar algunas cosas relevantes. Él acepta, como todo marxista, que el antagonismo fundamental se da entre capitalistas y trabajadores, pero añade que la complejidad en la realidad social es mucho mayor. Para hacer ese viaje de la abstracción a lo concreto Olin Wright utiliza el concepto de posiciones de clase. Y establece categorías suficientes para introducir en el análisis tales complejidades. Algunos ejemplos: cuando un gerente tiene poder para despedir trabajadores pero no tiene poder para vender su empresa; cuando uno es gerente de una empresa y autónomo para otra al mismo tiempo; cuando hay grandes capitalistas con capacidad de mercado y pequeños capitalistas que no; o cuando la subjetividad afecta porque un trabajador está casado con un capitalista o espera ser capitalista en el futuro.

De todo ello se deduce un análisis, lo más objetivo posible, de la estructura de clase. Para después pasar a descifrar el interés de clase (lo que interesa a cada clase en términos materiales), la conciencia de clase (la percepción subjetiva), las prácticas de clase (actividades comunes en pos de un objetivo), las formaciones de clase (partidos, sindicatos, instituciones…), y la lucha de clases (los conflictos que existen).

Cabe decir que aunque la palabra clase está asociada al marxismo, por mi experiencia académica y política puedo corroborar que cuando a alguien se le pregunta por las clases sociales se responde siempre en términos no-marxistas. Es habitual que la gente diferencia las clases sociales en términos de renta –si cobras mucho eres de clase alta, p.e.- o de percepción subjetiva –quiénes se sienten de clase baja, media o alta. Pero rara vez se entiende que para un marxista la clase está asociada al término explotación, lo que tiene que ver con el ámbito productivo y la base material de la sociedad.

Por eso es verdad que aunque los análisis de renta (que dividen las clases por ingresos recibidos), o los análisis weberianos sobre las oportunidades laborales, por citar dos ejemplos, son útiles para determinadas explicaciones no forman parte del análisis marxista en sí. Nos interesará más, siempre, la posición concreta dentro de la estructura productiva.

Transformaciones económico-políticas en España 

Y aquí es donde volvemos al análisis español en la actualidad. Como hemos repetido muchas veces, las transformaciones económicas de largo alcance de la economía española han significado un cambio en la estructura productiva. Por un lado, la desindustrialización y las políticas neoliberales de las últimas décadas consolidó un modelo de crecimiento económico basado en sectores de bajo valor añadido (construcción y turismo) y respaldado por endeudamiento (fuerte presencia sector financiero). La crisis de ese modelo ha supuesto el crecimiento brutal del desempleo y el empeoramiento de las condiciones materiales de vida. Eso conlleva, entre otras cosas, la caída material de la autopercibida clase media. Por otro lado, el Derecho del Trabajo ha sido dinamitado y el régimen de acumulación fordista ha dado paso paulatinamente al régimen de acumulación posfordista también en nuestro país, con una fuerte implicación generacional. Dicho de otra forma: la realidad material de nuestros padres tiende a ser muy diferente de la de nosotros los jóvenes.

En ese contexto podemos partir de una hipótesis razonable. Se supone que los partidos políticos marxistas representan políticamente a las clases sociales más golpeadas por el capitalismo. Esa representación política lo es en términos de interés de clase, es decir, porque las propuestas objetivas de esos partidos benefician a las clases populares. Esa representación política no tiene por qué serlo en términos electorales, como es evidente, debido a múltiples factores. Uno de ellos, naturalmente, es la falta de conciencia de clase. Es decir, que haya posiciones de clase cuyo comportamiento electoral sea incoherente respecto a sus intereses objetivos (a partir de un análisis objetivo de la estructura de clase).

Pues bien, a un dirigente político que aspire a la emancipación de las clases populares (lo que Marx definió como el paso del reino de la necesidad al reino de la libertad) le ha de interesar ese análisis también. Es decir, corresponde desplegar el análisis de la estructura social y también el de su espejo en el comportamiento electoral. De manual. Desgraciadamente en España las direcciones de los partidos marxistas han ignorado sistemáticamente estos dos ámbitos y su necesaria interrelación, cayendo a veces en una burda caricaturización del marxismo o en un análisis meramente electoral perfectamente asimilable al que hace un director ejecutivo al gestionar su empresa de acuerdo a los movimientos de la bolsa. Ridículo y triste al mismo tiempo, y más propio de burócratas prepolíticos y premarxistas que de dirigentes a la altura de la historia. Así es como se comprende que hayamos llegado a una crisis de la izquierda como la que estamos viviendo.

Izquierda Unida

No hay muchas fundaciones o institutos académicos que trabajen con categorías marxistas para el análisis social, ni en el ámbito de la economía política ni en el de la sociología. Así que la mayoría de las veces nos tenemos que conformar con lo que llamamos proxys, es decir, variables que sirven como aproximación del dato real que buscamos. Por eso debemos tener mucha precaución a la hora de hacer los análisis con estas variables. Un correcto análisis marxista de la estructura social debería categorizar las relaciones de clase en términos del ciclo del capital D-M-…-M’-D’, pero carecemos de ese instrumental.

Como aproximación para nuestro país puede servirnos el CIS cuando cruza las intenciones de voto a los partidos con el estatus socioeconómico. Las categorías que establece son categorías con base material, y eso es un importante avance.

Una comparación entre el CIS de octubre de 2013 y el de enero de 2016 nos proporciona una información interesante en las variaciones de la base electoral-social de IU. Nos deja la siguiente imagen. Como ya sabíamos, se trata de un bestial desplome. Quizás especialmente agudizado en los obreros cualificados (del 14% al 2%) pero de enorme caída en todas las categorías. Los que mejor aguantan son los técnicos y cuadros medios y los estudiantes (en torno al 6%).

idv_iu_2013-16

Esto nos deja comprobar algo que también sabíamos muy bien, que es el perfil no-obrerista del votante pre-2014. Obsérvese que en las categorías de directores y profesionales, técnicos y cuadros medios y estudiantes había mucha más intención de voto que en categorías como los parados, jubilados y pensionistas, empleados de oficinas y servicios o incluso obreros no cualificados. No podemos decir que antes de 2014 Izquierda Unida fuera el partido en el que se reflejaban electoralmente las clases populares más golpeadas por el capitalismo (dramático el caso de los parados).

Inmediatamente tenemos que compararlo con el perfil de votante de Podemos, habida cuenta que la mayoría de las encuestas señalan que la transferencia fundamental de votos se ha dado hacia la formación morada. Y aquí comprobamos que, efectivamente, Podemos tiene mucha más intención de voto en todas las categorías (quizás con la excepción de jubilados y pensionistas). Llamativo es que la intención de voto de Podemos en técnicos y cuadros medios y obreros no cualificados es muy alta, así como en parados. Es decir, uno tiene a pensar que Podemos ha absorbido votantes en general de IU, pero también en particular de categorías a las que IU no llegaba con facilidad (IU tenía en 2013 un 8% en parados, y Podemos ahora casi un 15%; IU tenía en 2013 un 10% en obreros no cualificados y Podemos ahora más de un 15%).

idv_iu_pd_2016

Resulta también llamativo que los estudiantes no sea una de las categorías clave para Podemos, y que es donde IU-UP mejor aguanta, a pesar del relato sobre la nueva política y su componente generacional. Y es también representativo que en jubilados y pensionistas, pequeños empresarios y trabajo doméstico, sean debilidades aparentes tanto para IU como para Podemos.

Al mismo tiempo llama la atención la similitud del perfil de votantes entre Podemos y Ciudadanos. Eso sí, hay algunas diferencias aunque no son acusadas y probablemente tienen que ver con un perfil más obrerista de Podemos y más técnico-profesional de Ciudadanos. No obstante, como se puede comprobar, en parados y obreros no cualificados toma la ventaja Podemos mientras que Ciudadanos se distancia en estudiantes. Hay que hacer notar que este es un cambio muy notable en el perfil de Podemos desde que surgió Ciudadanos, pero no ha lugar aquí a abarcar ese cambio.

idv_pd_cs_2016

Se habrá notado también como, en todo caso, tampoco Ciudadanos tiene gran predicamento entre jubilados y pensionistas y trabajo doméstico. Eso tiene que ver con que son categorías en las que el bipartidismo está profundamente asentado. Como podemos comprobar, el perfil de votantes del bipartidismo y de los llamados partidos emergentes es muy distinto. Probablemente remarca una ruptura enorme a nivel de estructura social en nuestro país.

idv_ppsoe_cspd_2016

El bipartidismo es hegemónico en las categorías de jubilados y pensionistas, trabajo doméstico y agricultores. Coincide con las debilidades de los llamados partidos emergentes pero también con las de IU-UP.

Finalmente, por lo que aquí nos interesa y siempre con la precaución señalada, parece interesante observar las pequeñas variaciones que se han dado en un año en Izquierda Unida-Unidad Popular. Porque en el último año la política de IU ha sido distinta y la apuesta por nuevos liderazgos y procesos de unidad ha podido influir en la representación política.

Como se puede comprobar, la diferencia más acusada está en la caída en la categoría de empleados de oficinas y servicios y obreros cualificados y parados, pero también en la subida en estudiantes y pequeños empresarios. Aunque el gráfico pueda engañar –la escala ha cambiado respecto a las anteriores- las diferencias son muy reducidas y probablemente no significativas –más aún en un contexto que si bien está más estabilizado sigue siendo de caída general de IU en beneficio de Podemos y Ciudadanos.

idv_iu_2015-16

Conclusiones

Es muy difícil extraer conclusiones, incluso a modo de hipótesis más o menos firmes, debido a la enorme volatilidad electoral, la duda sobre las categorías utilizadas y el permanente momento de descomposición social y económica por la que atraviesa el país. Pero quizás sea interesante esbozar algunas ideas y plantear algunas hipótesis para su análisis:

  • Cualquier análisis marxista medianamente riguroso debe analizar la estructura social y su dinámica. Para ello necesitamos un instrumental analítico adecuado –donde el marxismo analítico puede ayudar dentro de una interpretación desde la Economía Política- así como un instrumental estadístico adecuado –donde los proxys parecen la mejor solución a falta de categorías propiamente marxistas.
  • En ese sentido, la economía española se está transformando radicalmente y está provocando una ruptura en la concepción del mundo de la ciudadanía. Así, la crisis de régimen ha provocado un cambio irreversible en nuestro país que hay que analizar con detalle y rigor. Sólo desde la Economía Política Marxista me parece posible abordar esa tarea.
  • IU no parece haber sido un partido que antes de 2014 representara políticamente a las clases más perjudicadas por el capitalismo. Probablemente el perfil de IU haya sido más ideológico que material, y quizás ello tenga que ver con la falta de presencia sistemática en los conflictos sociales. No es lo mismo acompañar un conflicto que estar en el conflicto. El perfil de los dirigentes de IU parece coincidir con sus votantes. Especialmente grave es la falta de conexión ideológico-política con categorías como las de los parados y los obreros no cualificados. Hasta el momento la irrupción de Podemos y Ciudadanos ha empeorado esta situación.
  • En IU-UP aguanta relativamente bien la categoría de estudiantes, lo que parece contrastar con el relato-mito de que IU es un partido viejo y anquilosado.
  • Cualquier proceso de refundación de IU-UP tiene que pasar por el estudio de todas estas cuestiones. Los riesgos de no hacerlo son enormes y dramáticos.
  • El mayor riesgo actual es caer en un marxismo fosilizado que a base de fe y nula observación social busque encerrar IU en una cueva de la que nunca se pueda salir. Los militantes de IU debemos estar muy atentos a los intentos irracional-impulsivos de quienes en nombre del patriotismo de IU quieren convertir a la organización en un aparato marginal y desconectado de las necesidades de las clases populares. Yo para eso tengo un método infalible: cuantas más veces se pronuncia la palabra clase trabajadora, sindicato, o socialismo sin que detrás haya un mínimo de fundamento o coherencia práctica –por ejemplo porque son los mismos que pactan con el PSOE a la mínima, los que tienen gusto por las entidades financieras madrileñas o porque son los que matan por fotos con las desorientadas cúpulas sindicales- más cerca estaremos de saber que quien está hablando es un cura impartiendo rancia catequesis que un dirigente comprometido. Suele funcionar.
  • La apuesta coherente parece ser la que abordamos el otro día al afirmar que “Parte de asumir que el 15-M y Podemos, entre otros, es un fenómeno social que manifiesta parte de los deseos e inquietudes de las clases populares. Y que, sin embargo, eso no es suficiente para transformar la realidad ni para aspirar a construir un horizonte socialista. Propugna la construcción de un instrumento de radicalidad democrática, recogiendo las demandas republicanas de los movimientos sociales, y con un proyecto político anticapitalista, herencia del movimiento obrero, porque hunde sus raíces en un riguroso análisis marxista de la realidad socioeconómica. Propugna autonomía política, sin referenciarse en otras fuerzas políticas, pero manifiesta intención de colaboración con otros sujetos, políticos y sociales, y sobre todo pone encima de la mesa la necesidad de reforzar las redes de activistas sociales y la incidencia concreta en la vida de la gente. Es decir, presencia en conflictos sociales. Y la pedagogía como elemento central para el establecimiento de una cultura política compartida”. Ahí nos encontraremos.

Salud y República.

COMPARTIR: Facebook Twitter Pinterest Google Plus StumbleUpon Reddit Email

Comentarios

  1. Me parece un analisis interesante pero se te queda cojo, un analisis de este tipo necesita englobar todas las vertienes que abarca la política, no solamente la económica. Yo soy un obrero, de clase trabajadora, lo tengo asumido y se perfectamente cual es mi lugar en la escala de clases. Pero asumes que el voto de las clases aún teniendolo asumido, se basa solo en lo economico y no hay mas factores.

    Yo soy votante ocasional de izquierda unida, vaya por delante, y de Podemos en las ultimas elecciones, pero hay ciertos temas por lo que ya no voy a votar mas a IU a no ser que haya un cambio radical de postura (que como repito por el programa economico, yo me considero marxista, si puedo tener concordancia). IU y Podemos han caido en la política de temas sociales del propio sistema neoliberal capitalista, y hay ciertos temas que se han hecho incuestionables.

    Leyes como la de violencia de genero o la posición de IU en este asunto, siguiendo machaconamente con la matraca de la violencia machista o apoyando leyles directamente discriminatorias para el varón, restan muchos votos y bien poco tienen que ver con los analisis de Marx. Yo apoyo totalmente los derechos de la mujer claro que si, su igualdad de derechos y obligaciones, pero no puedo apoyar leyes que discriman al hombre para teoricamente proteger a la mujer, la violencia que se ejerce contra la mujer, donde me pesa cada muerte como si fuera de mi propio entorno, que se pueden producir por mil motivos, por una pareja que es un autentico canalla, por una discusion acalorada, por problemas conyugales, pero aqui todo se reduce al machismo. Desgracidamente el machismo esta presente aún en muchas capas de la sociedad y de forma mucho mas normalizada, ni todos los maltratadores son machistas, ni todos los machistas son maltratadores. El año pasado han muerto 53 mujeres y se ha hecho desde la izquierda una campaña enorme, en cambio ha habido 4.000 suicidios, que cada suicido es un fracaso de toda la sociedad en su conjunto, no de un canalla que ha asesinado a su pareja, y en cambio no hay campañas al respecto en la izquierda, 30 varones han muerto a manos de sus mujeres, y tampoco parecen existir… Este tipo de cosas y de demagogias hacen que uno no vea IU como algo muy diferente a la ideología social imperante del sistema, apoyando estos actos de fe incuestionables, no por su fondo que es terrible, pero si por su forma y su contexto.

    Despues tenemos otro asunto de no menor calado, IU tambien cae en la trampa capitalista de no cuestionar la inmigracion masiva de todo tipo de personas a europa, casi como si esto fuera una ONG, inmediatamente que alguien cuestiona la inmigracion, se le tacha de racista, o xenofobo, la política no puede tener este tipo de tabúes. Yo croe firmemente en la identidad de los pueblos y la protección de la cultura precisamente frente a la globalizacion capitalista, hast ael punto que colaboro con una ONG que protege las tribus amazonicas, vamos, no me tengo ni por xenofobo ni racista, sino mas bien lo contrario, del mismo modo que apoyo la defensa de las culturas y etnias amazonicas y asiáticas y cuantas existan, tambien creo humildemente que se ha de defender igual las europeas, el simple hecho de decir esto ya te convierte en un ultraderechista para gran parte de la izquierda y de IU en particular. Asistimos impasibles a la lenta pero imparable islamización de Europa, tras tantos años de luchas sociales para conseguir la libertad de tanta gente y tantas conquistas sociales como los derechos de la mujer, el laicismo, los derechos de gays y lesbianas y transexuales, el respeto a tantas opciones personales de vida que ni en otros tiempos ni lugares hubieran sido tolerables, y parece que vamos a entregar todo este legado al islam sin ponerle ningún tipo de obscaculo y volver las oscuros tiempos del fanatismo religioso en pocas generaciones, si nadie hace nada por remediarlo. No es ningun tipo de odio al extranjero, pero las fronteras protegen el mercado laboal, protegen una identidad cultural y un legado, y la inmigración es un fenomeno delicado al tratarse de personas, pero ha de tener cierto control y se debe contar con la gente para saber si se quiere o no hasta que punto abrir las puertas del pais y a quien.

    Hay mucha gente que piensa igual que yo, en ciertos foros de internet con cierto nivel político como burbuja.info, podras ver mucha mas gente, economicamente marxista y de izquierdas pero socialmente cansada del nicho en el que ha caido cierta izquierda y los clichés e ideas incuestionables mainstream, creo que todas estas cosas se han de cuestionar. No todo es el analisis se puede reducir a lo economico, hay mas factores que condicionan el voto.

    Un saludo.

    • Estoy sin palabras en cuanto a lo dicho referido al Islam …lo más gracioso es que te haces llamar el ateo, sin embargo identificas a España con otra religión que parece no ser la musulmana. Siento informarte de que te guste o no la multiculturalidad se va a dar en todo el mundo tarde o temprano.Yo soy española, blanca y agnóstica(d las que parece que identificamos como tal, ya que no lo haces por el hecho d nacer aquí, ya que mantienes sólo la identificación on una cultura, una raza, y una religión) mi pareja es español , nacido en Senegal y además (por di esto fuera poco) musulmán (Qué horror).Mi niño es un precioso mulatto con nombre Senegales y tendrá la identidad y la cultura que él quiera y no quiero le impongan ciertos defensores de la cultural” única”.
      En cuanto al Islam, deberías informarte un poquito más. Te aseguro que no es más machista que el catolicismo, tampoco más homólogo. No es más violento ni menos “español” aunque te duela….lo siento pero mucho me temo que esta España que tú quieres se aleja cada día más por el bien de la humanidad.
      Por cierto ,que haya mucha gente que piense como uno es muy mal argumento…
      Sigue votando a Podemos, son más d los tuyos, pseudo izquierdas sin valores
      He intentado ser educada y aunque me ha costado, seguro que he logrado ser más respetuosa de lo que eres tú con la gente que no consideras que debieran vivir aquí.

  2. Analisis magistral y sincero. Necesario tenerlo como documento de estudio y debate para muchos de nosotros. Aplicable a la crisis que sufre ” IZQUIERDA” tanbien en el mundo arabe en particular. Gracias Alberto, necesitamos mas.

  3. Excelente trabajo. Te felicito por esta gran aportación.
    La lápida de Marx lleva el mensaje grabado: “¡Proletarios de todos los países, uníos!”, presente en la última línea del Manifiesto Comunista y la frase: “Los filósofos sólo han interpretado el mundo de distintos modos, pero de lo que se trata es de transformarlo”.
    Las teorías de Marx sobre la sociedad, la economía y la política, que se conocen como el marxismo, sostienen que todas las sociedades avanzan a través de la dialéctica de la lucha de clases. Karl Marx fue muy crítico con la organización socioeconómica vigente de la sociedad, el capitalismo, al que llamó la “dictadura de la burguesía” (¿no suena a la famosa casta?).
    En 1859, Marx publicó la Contribución a la Crítica de la Economía Política, que sería su primera obra económica seria.
    En el “Prefacio” Marx explica a qué conclusión habían llegado sus estudios económicos comenzados quince años antes:… “el modo de producción de la vida material condiciona el proceso de vida social, política e intelectual en general. No es la conciencia de los hombres la que determina su ser; por el contrario, su ser social es lo que determina su conciencia”.
    Esta es la verdadera reflexión en nuestro mundo consumista. ¿El Consumo puede llegar a ser comunista?
    Si tomamos su definición…El comunismo es una forma de organización social y económica caracterizada por el control y planificación colectiva de la vida comunitaria, la abolición de la propiedad privada sobre el trabajo y los medios de producción, y la eliminación de las clases sociales.
    ¿En realidad no hablamos de cooperativismo?
    “Una cooperativa es una asociación autónoma de personas unidas voluntariamente para satisfacer sus necesidades y aspiraciones económicas, sociales y culturales en común mediante una empresa de propiedad conjunta y democráticamente controlada”… (Alianza Cooperativa Internacional).
    ¿Podemos con el cooperativismo o con el comunismo?
    A debatir…la lápida de Marx lo tiene escrito en piedra.

    Un cordial saludo
    Mark de Zabaleta

  4. Pedro G. Aceituno 7 febrero 2016 at 21:42 · · Responder

    Me parecen interesantes las reflexiones que haces, pero me gustaría dejar algunas mías:
    1, ¿hay que refundar IU o ésta no tiene más recorrido, ha cubierto una etapa y hay que crear una nueva organización de más anchas miras?. IU genera recelos en muchas personas, sea o no fundada esa desconfianza.
    2, ¿Qué papel debe jugar el PCE en la nueva organización? Parte de los recelos actuales parten de que IU no solo es correa de transmisión del PCE, sino también es un instrumento que manipula a su antojo
    3. Creo muy acertada la reflexión “no es lo mismo acompañar un conflicto que estar en el conflicto”, eso es algo que he planteado reiteradas veces, si la nueva organización quiere estar en los conflictos sociales e impulsarlos, debe estar/vivir en los movimientos sociales, Hoy la militancia de IU vive a toque de corneta de IU para acudir a respaldar lo que los movimientos sociales han organizado. La militancia de IU es vivida como elementos extraños que vienen a rascar.
    4,En términos electorales es más fácil apoyar a quienes nos van a traer la solución, que a quienes nos proponen luchar y arriesgar por la solución. Esto tiene que ver con el punto anterior, hay que ser parte de los movimientos sociales, entonces habrá credibilidad. Hay que dar un salto ideológico y político importante en los debates de los movimientos sociales, que no se queden en simples reformas y conciliaciones con el poder de turno, sea PP, PSOE, Podemos o IU. Es fácil para el poder comprar voluntades y desmovilizar, ya lo hace Podemos.
    5, El discurso de la élite profesional progresista está al servicio del poder. Cierto es que el discurso es progresista, pero solo aparentemente. Cuantos cuadros de la administración pública; en sanidad, educación, servicios sociales,… son votantes de PSOE e IU y avalan políticas conservadoras. He escuchado hasta la saciedad argumentos de que la pública funciona mejor que la privada y se han apoyado experiencias privatizadoras radicales como la sanidad valenciana, pero también creando empresas públicas sanitarias en Andalucía. He escuchado como militantes de IU defienden la escuela concertada o los seguros sanitarios privados. Ese sector de “progres” muy bien pagados por el poder, cuando han visto su poder económico mermado con los recortes, son quienes han empujado el crecimiento de Podemos y arrastrado a votarle. Es un sector con bastante credibilidad.
    6, ¿cúal es la abstención en los barrios obreros? quizás quienes se abstienen, son personas excluidas, están fuera de las redes sociales, las ignoramos y ellos nos ignoran. Ese electorado potencial no entra en nuestros cálculos, es un electorado que tiene otras prioridades, no se preocupan ni tienen acceso a faceebook, y hasta carecen de ordenador e internet. Las prioridades de estas personas es comer, pagar el alquiler, la luz y el gas, su preocupación es como conseguir que se la paguen desde una organización caritativa. ¿nos hemos preguntado qué significa eso en la dignidad de las personas? Sin embargo, lo que veo es que emulamos las acciones de Cáritas y repartimos alimentos, pero, ?hemos cambiado el discurso? ¡NO!, mantenemos que los que tenemos damos a los que no tenemos ¿conoces alguna organización de pobres? Los que tienen se organizan para dar a quienes no tienen, lo organizan en colas para el reparto, pero no se organizan asambleas y acciones de denuncia. Hay cierta desconfianza hacia lo que dió en llamar el lumpemproletariado -18 Brumario- un sector social considerado enemigo, por ser potencial aliado de la burguesía, cuando lumpem, lo único que quiere decir es andrajoso, parece que los andrajosos no son personas con derechos, con los que trabajar como aliados en la lucha y en el voto. Solo se trata de trabajar en su autoorganización para que pasen a la acción, pero es más fácil darle. Un ejemplo de como le hemos comprado el discurso a la élite profesional progre, Dale un repaso a las acciones de emergencia social que se hacen en los ayuntamientos y comunidades autónomas, incluidas las de los ayuntamientos para el cambio.
    7, Es más fácil convencer a un profesional con prestigio porque este arrastra votos en los medios de comunicación, pero creo ahí hay bastante competencia con el PSOE y Podemos, ¿por qué no cuestionamos estos discursos con otras realidades? Experiencias hay en todas partes, pero son silenciadas o, algo peor, condenadas

  5. Alberto lo que expones creo que los que somos marxista y conocemos la realidad social estamos bastante de acuerdo, el problema fundamental de IU es que ha defendido un dogmatismo decimonónico alejado de la realidad social y laboral del mundo del siglo XXI, por ejemplo los sindicatos en España no defienden los intereses de los parados solo los de los empleados porque suponen liberalizar personal en las empresas, si a eso unimos todos los escandalos en los que se han visto implicados los sindicatos mayoritarios el descrédito en los partidos y los sindicatos de clases es bastante elevado.
    Ese análisis político-económico que haces hay que añadirle uno fundamental para mi que es el de que la sociedad quiere cada vez participar de forma más activa en la vida social y política y decidir, ese análisis que casi siempre a los aparatos de los partidos se le olvida incluir generalmente porque no les interesa ya que eso supone avanzar en una democracia más participativa y directa con lo se verían a perder poder en favor de las bases, ese para mi es la clave de la situación actual en España y que a mi juicio hay que saber leer, la demanda social cada vez mayor de que la “clase política” no sea la que decida por los electores que solo importan cada 4 años el resto del tiempo “delegan” en las clases políticas que deciden en función de sus intereses y no de los intereses reales de la sociedad y de los electores que los eligieron.
    Esto se aprecia fundamentalmente es las nuevas generaciones con formación y en los estudiantes el aumento del vote de estudiantes a UP no es casual es fundamentalmente ese electorado que quiere una propuesta político y social que sea participativa donde los participantes tengan poder de decisión y de elegir a sus representantes y los programas de forma directa y no en diferido o de forma delegada.
    Si IU se va de UP ya verías como ese voto estudiantil bajaría de forma fulminante, porque es un voto el el que predomina la capacidad de ser participe en construir la sociedad que quiere construir y no en delegar en unas clases políticas muy desprestigiadas.
    Así que al análisis marxistas que tan pertinente es para el análisis político.económico hay que añadirle el apellido democrático, LA CLAVE ES EL MARXISMO DEMOCRÁTICO, la próxima revolución que nos espera para transformar nuestra sociedad es LA REVOLUCIÓN DEMOCRÁTICA, una revolución democrática que tiene que ser real y no de cartón piedra como hasta ahora, y hacer confluencias o colaboraciones donde la democracia participativa brille por su ausencia no es el camino, no lo es el de UP que tiene unas señas de identidad muy claras y espero que no lo sea de la propuestas que tu propones, espero que no se que peguen los vicios de nuestra clase política en la que las bases solo sirven para pegar carteles y pagar cuota de afiliciación.
    Los análisis marxistas político-económicos ya los tenemos muy asimilados espero que vayas más allá y tu propuesta sea más ambiciosa y tengas en cuenta la importancia que la profundización en la democracia participativa tiene en nuestra propuesta, los votos de esos estudiantes en los que hemos subido considerablemente EN up Y QUE NO TENÍA IU no esperan otra cosa que seguir ese camino, espero que no se te nuble la visión con el análisis marxista político-económico de la sociología económica del votante tipo y a ese análisis marxista le pongas el apellido que le falta para triunfar DEMOCRACIA PARTICIPATIVA.
    LAS CONFLUENCIAS MAMPORRERAS NO ESTÁN DENTRO DE LA DEMOCRACIA PARTICIPATIVA QUE DESEA ESE ELECTORADO CRÍTICO.
    En España hay un 35% de abstención estructural desengañados con la política tradicional y las clases políticas que no proponen propuestas participativas para animar a esos abstencionistas a participar, espero y deseo que tus análisis vayan más allá de quedarte en el análisis marxista del estudio socio-económico se los electores y profundices en ese que a las cúpulas de los partidos les da urticaria que es el de la democracia participativa en el interior de las organizaciones políticas, en las organizaciones sociales esa actualización en la democracia participativa ya hace tiempo que se ha producido, a ver para cuando lo vemos en las organizaciones políticas, porque en las de nuevo cuyo ha sido solo un espejismo transitorio espero que no te contagies de ellas y en ti sea también un estado transitorio.

  6. Isidro Roman 8 febrero 2016 at 02:00 · · Responder

    Que sorpresa mas agradable encontrar en un político una referencia a Olin Wright y que interesante el intento aplicar sus categorias a la realidad politica española
    Personalmente aun tu no lo utilizas en estr analisis creo que el concepto de “posición contradictoria de clase” tiene una enorme capacidad analitica y explicativa para nuestra realidad y el comportamiento electoral. Yo tengo algun trabajo en que lo aplico al analisis historico (concretamente para la explicacion de la penetracion del sindicalismo de clase en sociedades rurales de pequeños propietarios.
    De todas formas permiteme cierta crítica. En ningún caso siguiendo a Wright podemos analizar las categorias que tu utilizas (las de la encuesta) como “posiciones de clase”, incluso una de las categorias clave de tu analisis, los estudiantes, ni siquiera tienen tal posicion definida.
    Tambien decir que calificar a Wright de marxista analitico (aunque en la fundacion de esta corriente si esta prrsente) puede llevar a algunos errores, ya que el marxismo analitico “actual” (Olson es su maximo representante) es un panfleto neoliberal. Para convencerte de ello te recomiendo la lectura del Karl Marx de Olson (un resumen de su tesis doctoral) o Tuercas y tornillos, del mismo autor.
    Un saludo.

  7. Miguel Andez 8 febrero 2016 at 08:22 · · Responder

    Perdón, hablaba del punto 6…

  8. Muy largo, pero muy interesante el análisis, no obstante te hago un par de comentarios metodológicos:
    1) Entiendo (y creo que no hay otra forma de hacerlo) por qué has usado las variables proxys de las encuestas del CIS. Sin embargo, tienes que tener en cuenta que habida cuenta la transformación de la estructura social, las variaciones en intención de voto pueden no deberse exclusivamente a los motivos que comentas. Si hemos pasado de un 10 a un 25% de paro en los últimos años, el número de personas que manifiestan su voluntad de votar IU puede no haber cambiado tanto, lo que ha cambiado es su peso relativo en un conjunto que antes eran 2 millones de personas y ahora son 5. Lo mismo pasa con el resto de categorías: ni los pensionistas ni los obreros cualificados de hoy son los de ayer.
    2) El análisis lo podrías haber hecho viendo una serie histórica más larga y con más puntos temporales. (Si tengo tiempo las genero yo mismo y te las hago llegar)

    Por lo demás, repito que es muy interesante lo que dices y no deja de sorprenderme lo poquísimo que se hacen estas cosas para todo. Tenemos una pechá de datos al alcance de la mano para comprender mejor la realidad, pero seguimos empeñados en hacer las cosas por fe.

    Salud

    Ps. quiero manifestar mi profundo desacuerdo con el comentario que dice que IU tiene problemas con su programa social. Perseguir la violencia machista implica perseguir al patriarcado, no al varón. Nadie habla aquí de meternos a los hombres en la cárcel, sino a aquellos que usan su posición (obtenida en una sociedad patriarcal) para abusar de las mujeres. El asesinato machista es más grave que el simple asesinato de la misma forma que el asesinato terrorista es más grave que el simple asesinato. Y sobre el tema de la inmigración, mira ahí sí que me ha tocado la fibra, por no decir los c***nes. Nadie emigra por gusto, a ver si nos lo aprendemos de una vez. Yo emigré de España con todo el dolor de mi corazón, me duele haber dejado a mis amigos, familia, costumbres, etc. para poder tener una vida digna con mi trabajo. Y cuando alguien viene a decir que los inmigrantes destruimos/disolvemos/diluimos las costumbres del país que nos acoge, me duele. Me duele porque es muy fácil decir “si vienen, que se adapten”. Como si no lleváramos suficiente peso sobre nuestras espaldas al tener que reaprender muchísimo de lo que aprendimos de niños, pero siendo adultos y teniendo responsabilidades. Hasta ahí podíamos llegar. Las personas ni somos ilegales, ni las fronteras deben ser impedimento para su progreso.

  9. Muy babosa la descalificacion de quienes desde IU pretendemos mantener una organización política anticapiralista, sin complejos ante las nuevas fuerzas políticas. Sin embargo parece que no tienes ninguna discrepancia con Podemos a quien no realizas ni una crítica. Mira a ver a quien estas beneficiando con tu práctica política porque a IU no.

  10. Queridos todos y todas.

    Este texto, como la casi totalidad de los redactados por Alberto Garzón, genera esperanza en algunos de quienes observamos escaso rigor intelectual (y ético) en los políticos y la política de nuestro entorno. Desde el respeto, aprecio y agradecimiento a su labor, algunas consideraciones y peros.

    Aspectos formales.
    Pienso que el texto contiene algunas expresiones más cercanas al “marxismo fosilizado” que al habla del común de los mortales. La frase, “y cualquiera que lea el 18 Brumario de Luís Bonaparte entenderá de lo que estamos hablando” es concluyente: dificultad en entender de lo que se está hablando.
    Aunque la audiencia a quien iba dirigido originalmente el texto requiriera cierta “seriedad” en la exposición, quizá un lenguaje más sencillo llegaría a mucha más gente. Lo cual no deja de ser importante, creo.

    En cuanto al rigor.
    Probablemente expertos en estadística discutirían la relativa “certeza” que, en el texto, se desprende de la interpretación de los datos aportados. Con todo las conclusiones y razonamientos son muy interesantes y permiten organizar un pensamiento constructivo.

    Comentarios globales.
    Entre las causas del traspaso de votos a los partidos “emergentes” respecto a los “clásicos” creo que la corrupción ha tenido un peso quizá tan alto como la crisis económica.
    Que los parados, jubilados y pensionistas mantengan una actitud conservadora puede estar relacionado, fundamentalmente, a la aversión al riesgo.
    El “aguante” de los estudiantes en escenarios de izquierda formal permite sugerir muchas cosas, desde mayor conciencia social a menor responsabilidad real. Es un motivo de esperanza aunque no sé si tiene nada que ver con el anquilosamiento o su contrario.
    El párrafo: “Propugna la construcción de un instrumento de radicalidad democrática, recogiendo las demandas republicanas de los movimientos sociales, y con un proyecto político anticapitalista, herencia del movimiento obrero, porque hunde sus raíces en un riguroso análisis marxista de la realidad socioeconómica”, después de muchas lecturas creo –con perdón de Alberto y de muchos más – que sobra.
    El párrafo: “Es decir, presencia en conflictos sociales. Y la pedagogía como elemento central para el establecimiento de una cultura política compartida” resume conceptos tan esenciales como susceptibles de ser adulterados (pescar en río revuelto y adoctrinamiento) , por lo que el “método infalible” dará mucho trabajo.

    Comentarios adicionales.
    Y, ¿cómo lo vamos a hacer?. Supongamos que se propone y acepta un programa económico-social “post-capitalista” (la expresión “anti” me suena, como mínimo a antigua) y que este programa es técnicamente correcto (su aplicación generaría una situación aceptada como beneficiosa) pero el 1% de los tenedores actuales del capital se dedican al sistemático boicot (otra vez la prima de riesgo u otro argumento financiero procaz). Y volvemos a la amenaza del corralito u otra zarandaina. ¿Cómo lo vamos a hacer?.

    Sobre el blog
    Ignoro cual es la intención original del blog. A mi me motiva a su lectura y ahora a participar en él, la obtención de formación, sensibilización y expansión de pensamiento compartido. Algunas colaboraciones sugieren (me sugieren, perdón) cierta autocomplacencia y un punto de pedantería. Otras, para mi las mejores, son expresiones más o menos compartidas de parcelas del pensamiento de la “gente real” con sensibilidad no capitalista. Excepcionalmente se cuela algún exabrupto que desmerece sólo a quien lo emite.
    Me parece que si colaboraciones como las de Javier, Marina y “un ateo” fueran comentadas argumentadamente por las mentes pensantes del foro, iría aumentando su efecto formador.

    Sobre mi.
    Un votante huérfano.

    Saludos

  11. Gaizka Gontza 9 febrero 2016 at 01:12 · · Responder

    Aunque se puede matizar, te felicito por este artículo. Es un buen análisis marxista de la situación real. Digamos que es muy útil para aprender y también para ver dónde están nuestras debilidades.
    Gracias compañero, aunque siempre hay que mantener el criterio que te da independencia de pensamiento, y hacer tus propios análisis, lo encuentro muy acertado y útil.
    Un abrazo.
    Gaizka.

  12. Desde aquí os deseo suerte a tod@s l@s compañer@s de la dirección, y que seáis capaces de construir la síntesis de posiciones que no son antagonistas. Entre otras cosas, porque no debéis de olvidar ningún@ de quiénes estáis a día de hoy en la dirección, que si continuáis es por la honestidad demostrada -por tod@s- con la organización, con independencia de vuestras relaciones personales.
    Estas son las palabras con las que entiendo es necesario comenzar y terminar en este momento el comentario, no al post, sino al momento político en IU-UP.
    No entendía el presente post hasta que llegue al final, parece que todo el post trata de dar consistencia a la conclusión publicada ya en un post anterior, “la-izquierda-marxista-española-en-el-siglo-xxi “, terminando ambos con la misma apuesta y párrafo.
    En primer lugar, me preocupan las formas utilizadas por Alberto, es la primera vez en que para criticar un mensaje se dirige al-l@s mensajer@-s y predetermina la voluntad o (mala) intencionalidad de sus compañer@s por disentir, lo que ocurre a lo largo del texto y particularmente en el penúltimo párrafo.
    Preocupa, porque Alberto es referencia para quien suscribe y para otr@s much@s, porque nunca ha utilizado dicho lenguaje, y por ello podría simbolizar el preludio de una ruptura, el expresar un grado de tensión elevada entre ell@s (la dirección federal).
    Preocupa, porque una ruptura de IU, en la actual coyuntura política significaría su práctica disolución, tal le ocurrió al PTE durante la transición (que dicho sea de paso, también tenía un millón de votos). Y creo que tod@s somos conscientes de ello, pero quienes sois depositarios de nuestra confianza tenéis más responsabilidad.
    Por ello, aunque el comentario era mucho más largo, sólo reitero el llamamiento que ya realizará en “la izquierda marxista española en el siglo XXI”, para que se restablezca el diálogo, las buenas relaciones, y debate entre compañer@s de la dirección.
    Hoy principalmente preocupa la supervivencia de una organización de la izquierda, no por su fuerza electoral, ni inconsistencia de su actual base, o por debates sobre su futuro, sino por su disolución provocada de facto por una crisis de dirección, tal ocurrió con el PTE.
    Es descorazonador ver algunos debates, y no podemos pasar de puntillas por ellos.
    Respecto a lo del meollo del fin de semana, sobre l@s diputad@s de IU en las confluencias es complejo. Es claro que la ruptura aludida se hubiera alentado o iniciado por la posición de ultimátum, y ya digo que cualquier ruptura llevaría probablemente a la implosión de IU.
    Pero al mismo tiempo, si no resolvemos conjuntamente con PODEMOS un espacio de confluencia estatal (con reconocimiento de nuestro colectivo IU o su refundación, o UP…), difícil encaje tienen nuestros referentes colectivos en Cataluña y Galicia, aunque vayan hacia un sujeto político nuevo allí.
    ¿Dicho nuevo sujeto político, que relación de hermanamiento tendría en el ámbito estatal? Hasta ahora ha sido exclusivamente PODEMOS, y digo exclusivamente, porque esa ha sido la solución dada de las confluencias y PODEMOS. Otra podría haber sido la inclusión de IU como grupo técnico, en el grupo plural y plurinacional de PODEMOS, al igual que las Mareas, o En Comun Podem y sin necesidad de marcharse al grupo mixto.
    El camino de la confluencia es el determinado en Galicia y Cataluña, ell@s no son culpables de tener realidades más avanzadas, que hacen ceder a PODEMOS por las razones que sean, al igual que ocurriera en Valencia con Compromis.
    Allí donde IU no ha tejido relaciones más amplias que han construido contrapesos electorales importantes a PODEMOS en la sociedad, ellos no han cedido. Así por ejemplo ha ocurrido en Aragón donde la inclusión de CHA y otros colectivos junto a IU, o el empuje del municipalismo no fue suficiente para que PODEMOS confluyera en dicha Comunidad,….
    UP es el instrumento de confluencia para la izquierda sin complejos, pero debe ser un espacio de continuidad entre activismo y participación política, con radicalidad democrática, anticapitalista.
    Dotada de un programa que dé respuesta a la contradicción antagónica entre la oligarquía del feudalismo capitalista y la mayoría social: tod@s aquell@s cuyas retribuciones y reproducción como clase, no dependen de un privilegio o regalía (incluyendo al status de trabajador, clase media…). Y al mismo tiempo de respuesta basada en la correlación de fuerzas, con paso corto y vista larga, a las necesidades y demandas del ahora, como decía la compañera Blanca en el post del marxismo del s.xxi.
    No puedo creer que Cayo, Gaspar u otr@s compañer@s hagan batalla de las letras I U, ni de las tres vocales que faltan A E O . Harán batalla imagino de que el nasciturus reconozca su historia. Por muy diferente que sea del padre/madre, un@ debe reconocer su filiación, que no aceptar la clonación.
    Al mismo tiempo, si hay diferentes corrientes y partidos, hay que asegurarles a futuro su participación en el protagonismo del proyecto. Aunque todos los partidos deben comprender que manteniendo IU o no, el protagonismo se pretende para un nuevo orgánico más amplio que sea movimiento, no partido político (para eso, unos tienen a IU y otros a PODEMOS); que sirva de espacio de continuidad entre el activismo social y la participación política.
    Pero vuelvo a insistir, nos estamos jugando la existencia de un orgánico propio de la izquierda de ámbito estatal, y sobre ello todos debemos reflexionar y cuidar las formas.
    Utilizar términos y formas que no se han usado para quienes no pertenecen a la organización, no contribuye a crear un buen clima de debate. Tod@s en la dirección debéis cuidar el lenguaje y las formas, no sólo para no romper los puentes, sino para no generar debates falsos que no contribuyen a la síntesis. No debe ningún miembro de la dirección intervenir para desahogarse, por muy angustiado que se encuentre, los órganos de dirección no están para eso. Sino para el debate político, y me refiero a tod@s sin exclusión de ninguno de l@s compañer@s mencionados (Cayo, Gaspar y Alberto). Porque nombrar al mensajero también es expresar el bulling que siento por parte de otr@s.
    Desde aquí os deseo suerte a tod@s l@s compañer@s de la dirección, y que seáis capaces de construir la síntesis de posiciones que no son antagonistas. Entre otras cosas, porque no debéis de olvidar ningún@ de quiénes estáis a día de hoy en la dirección, que si continuáis es por la honestidad demostrada por tod@s con la organización, con independencia de vuestras relaciones personales.
    Además, os pido perdón en lo personal y político a tod@s l@s compañer@s de la dirección, por la regañina de quien no entrega ni un ápice de lo que vosotr@s haceis. Pero espero que comprendáis que emotivamente también nos afectamos por abajo, y que racionalmente no comprendamos algunos debates.
    Os pido diálogo y comprensión, que tod@s hagáis el ejercicio de colocaros en la posición del otr@, en su carne e historia, para intentar comprenderos y así entenderos. Si algo aprendí a mis años es que de la incomprensión nacen alternativas políticas diferenciadas.
    Tras la Dictadura en los primeros años de Transición, la escisión del carrillismo, se inició por el apoyo crítico que Gerardo brindó a Felipe en el 82(ellos proponían confrontación), y acabaron mayoritariamente en el PSOE o su área de influencia. Hoy no tenemos a ningún Carrillo (con sus virtudes y defectos), pero tampoco asistiríamos a una escisión, sino directamente a la implosión de IU, su disolución como ya le ocurriera al PTE, no por refundación, o construcción de otro espacio de izquierda, sino por desaparición.

    Ánimos, comprensión, talante, generosidad, diálogo…

  13. Antonio Ramirez Gonzalez 9 febrero 2016 at 23:32 · · Responder

    Yo voy a decirte una de tus debilidades Alberto: que en tu vida te has manchado las manos de grasa y eso es importante para erigirse en defensor de la clase obrera. Un obrero te mira y no ve a uno de los suyos. Solo ve un niñato que no ha firmado una nomina que no sea de lo publico en su vida y asi es complicado darte el voto porque nadie que tenga callos se ve reflejado en ti. Y el hecho de que entre los estudiantes mas o menos se aguante la cosa me da la razon. Solo se ve reflejado en ti cualquiera que no se haya tenido que romper la espalda trabajando de verdad. Se te agradece la intencion pero te podias haber ahorrado el somnifero. Tu eres parte del problema de IU.

  14. Alberto, el análisis es interesante, aunque habría que afinar algunos conceptos. En primer lugar, habría que distinguir entre modo de producción (el capitalista tiene únicamente 2 clases, capitalistas y trabajadores), que es una abstracción, y las formaciones políticas concretas (que incluyen sectores de “capas medias” que ni venden ni compran fuerza de trabajo). Y habría que distinguir también entre un partido de clase (trabajadora) como pretende ser el PCE y una formación política plural que pretende representar a un “bloque histórico” o “bloque político y social” que incluye a distintas clases o fracciones de clase (por ejemplo, trabajadores, capas medias y pequeña burguesía, que pueden referenciarse como “los de abajo”, “el 99%”, etc.), como es el proyecto de IU y, virtualmente, el de las confluencias de izquierdas o “de los de abajo”.

  15. Corrección: donde he escrito “formaciones políticas concretas” quería decir “formaciones sociales concretas”.

  16. A demás de ateo, eres un reduccionista trasnochado del siglo XIX. Tus argumentos contra la inmigración están muy próximos a Le Pen. También tus afirmaciones sobre la igualdad de la mujer se sitúan en un análisis machista del tema. No concedes a esta sociedad, que discrimina a las mujeres con salarios diferentes, valores de géneros inferiores, una crítica dura y sin tapujos. Por todo tu artículo, incluido el apoyo que alivia tu conciencia con el pago a las ONGS, te sitúa en una derecha nacional sindicalista, económicamente e idealogicamente hablando.

  17. He querido contestar a UN ATEO

  18. “Desde mi experiencia académica….” claro Alberto, porque no tienes otra, es decir, trabajar has trabajado poco (de becario unos meese, no?) y ni siquiera has sido tenedor de medios de producción, por tanto podriamos decir que no has ocupado ningún sitio en el ámbito de las relaciones de clases, podriamos decir que te has dedicado a ser un burócrata (y tampoco muy bueno, todo hay que decirlo). Asi que si, efectivamente solo puedes hablar de tu experiencia académica porque otra no has conocido.
    Está muy bien y es necesario, tener intelectuales en el partido (igual, y no te lo tomes a mal, habría que subir un poco el nivel,desde el cariño te lo digo) pero covendría que el partido se repensase (ese verbo taan de moda) aquello de que el PCE es el partido de y para la clase obrera y que sus dirigentes debían ser de clase obrera y no tan académicos, porque ya debes saber Alberto, que un intelectual puede ser un revolucionario (aunque no es tu caso) pero los intelectuales como conjunto no lo son y de esos ya sobran en el PCE.

    Saludos y a ver si algun dia tr mnchas las manos trabajando.

  19. Para un estudio científico tenemos a nuestra disposición el Big Data (datos reales a partir de las redes sociales) y la herramienta de “Deep Learning” para establecer las clases. Cualquier informático y estudiante comprometido puede ayudar a la elaboración de esta herramienta.

Dejar un comentario

You can use these tags: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>