Hacia dónde ha de ir Unidos Podemos

El barómetro de enero del CIS ha sorprendido a propios y a extraños. Estos días venía hablando con gente habituada a trabajar con encuestas, y prácticamente había unanimidad en la creencia de que Unidos Podemos se desplomaría como consecuencia, fundamentalmente, de las acaloradas disputas en el seno de Podemos. Normalmente la permanente discusión interna penaliza, y mucho, la imagen hacia fuera de la organización. Sin embargo, el CIS que se ha publicado hoy destaca una cierta consolidación del espacio político de Unidos Podemos en el entorno del 21-22%. Sobrevuelan algunas preguntas al respecto, pero la que me parece la más sugerente es la siguiente: ¿no estaremos desaprovechando una oportunidad de oro en nuestro país?

El crecimiento de nuestro espacio político tiene mucho que ver con la situación de crisis que se vive en España. Crisis en general, no sólo económica. Desempleo, precariedad, desigualdad, pérdida de poder adquisitivo, deterioro en la calidad de los servicios públicos, privaciones fundamentales, autoritarismo, etc. Todos esos elementos han contribuido en nuestro país a  una crisis de régimen que continúa abierta, y por tanto a una impugnación consciente o inconsciente del sistema en su conjunto por parte de importantes sectores de la población. No en vano, la percepción subjetiva de la población española acerca de la situación política y económica está en niveles de 2011, cuando estalló el 15-M tras varias huelgas generales. La gente no cree, por lo general, en la recuperación económica de la que habla el Gobierno. Mucho menos se ha creído eso de la recuperación política. Este clima es desde luego un escenario de oportunidades para una fuerza capaz de ofrecer un proyecto político en positivo, riguroso y eficaz frente a los problemas de las clases populares.

Al mismo tiempo, probablemente –al menos yo estoy convencido de ello- las peleas internas  alejadas de un sosegado debate político en torno a diferentes proyectos, suele ser un un elemento que no suma y añade frustración. En Izquierda Unida hemos sabido mucho de eso, y hemos luchado duro por corregirlo. Estas disputas internas y de esta forma, que vistas desde dentro de la burbuja partidista pueden ser apasionantes, normalmente no importan a quienes esperamos soluciones y propuestas de mejora para nuestras precarias vidas. Hay una distancia abismal entre la percepción del insider, metido en peleas internas, y del outsider, que vive como un drama que sus referentes no hagan otra cosa que autorreferenciarse.

Yo soy optimista, porque hay condiciones para serlo. El 13 de febrero se abre una nueva fase para Unidos Podemos. Hay mucho que hacer y nosotros lo tenemos muy claro: dar un salto cualitativo, ampliando y enriqueciendo este espacio. La gente espera mucho de los dirigentes y de la militancia, y ello va desde la práctica hasta las formas políticas.

Los representantes de Unidos Podemos debemos bajar desde el Olimpo de la institución hasta el infierno en que quieren convertir la cotidianeidad de nuestros barrios. En la práctica política, en íntima conexión con los problemas de hoy en día, es como seremos capaces de construir alternativa y elevar el cortafuegos ante la extrema derecha. Por eso nuestro discurso ha de ser claro e inteligente, no dogmático ni litúrgico sino enraizado en los problemas de las gentes trabajadoras.

Y en términos de formas, Unidos Podemos no puede ser una suma de siglas en perpetua negociación sino que ha de transitar hacia un funcionamiento más horizontal y democrático, más abierto, con la implicación directa de los movimientos sociales, con un nuevo impulso que ahora sí consiga que la ciudadanía protagonice la política por venir, con espacios innovadores de participación y mecanismos para evitar la consolidación de élites burocráticas. La democracia que queremos para el país debemos ponerla en marcha desde el propio espacio político de transformación. Al fin y al cabo Unidos Podemos, desde la autonomía de cada cual, tiene que ser mucho más que unos cuantos partidos pactando citas electorales. Y precisamente para facilitar ese trabajo, en la calle y en las convocatorias electorales que están por venir, hay que trabajar desde ya y colectivamente en acuerdos-marco que establezcan los parámetros generales de coordinación.

Si optamos, por el contrario, por un sálvese quien pueda, por competir entre nosotros y nosotras o por encerrarnos en patriotismos de siglas o faccionalismos de diverso tipo, estaremos recorriendo una vía muerta. Que es tanto como decir que estaremos tirando por la borda lo construido colectivamente en estos años. Estamos aquí, situados frente a la historia, gracias al esfuerzo de mucha gente anónima que no tiene ambición de reivindicarse continuamente sino de algo tan revolucionario como es mejorar su vida y combatir la injusticia. Si nos equivocamos, si nos empeñamos en creernos héroes y heroínas, o si dejamos que nuestro ego individual o partidista nos ahogue en sus ensueños narcisistas, el bipartidismo y su cultura política lo van a saber aprovechar.

En suma, lo que tiene que construirse a partir de las próximas semanas es más y mejor Unidos Podemos, no menos y peor. Donde más quiere decir participación y mejor quiere decir organización y claridad de proyecto.

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Comentarios

  1. Un artículo muy interesante, aunque las actuales tensiones entre las distintas tendencias internas en Podemos ofrecen una imagen muy obscura… ¿Pudimos o Podemos?
    “Para el que no tiene nada, la política es una tentación comprensible, porque es una manera de vivir con bastante facilidad” … (Miguel Delibes)
    Las luchas internas son algo que es clave en la vida de las instituciones políticas. Les está pasando ahora en Podemos, antes ha ocurrido en otros partidos, claro ejemplo es el PSOE, y volverá a ocurrir, porque la historia siempre se repite.
    De la sincera lucha por unos ideales, con un gran esfuerzo intelectual por plasmarlos en un programa fundacional de un partido político…se llega a la comodidad de la vida de diputado, donde se trata de mantener ese sillón con el máximo número de votos. Y para ello hay que convencer a muchos de lo que sea. Ya lo decía Baltasar Gracián: “Los ignorantes son los muchos, los necios son los infinitos; y así el que los tuviere a ellos de su parte, ése será señor de un mundo entero.”
    Y todo partido político dista mucho de ser un bloque monolítico, y las tensiones entre sus distintas tendencias e intereses… son consustanciales a su crecimiento electoral.
    “los dirigentes son como los patos nadando en el estanque. Si te fijas en la superficie, todo parece tranquilo y calmado. Pero si miras debajo, están pateando como si les persiguiera el demonio” …(Badham)
    Como en los viejos partidos de corte tradicional, el nuevo socialismo que encarna Podemos reproduce los mismos esquemas de lucha entre facciones, en la que los personalismos condicionan el debate de las ideas. Pablo iglesias resumió diciendo “o somos populistas y hacemos política como tales, o somos amables y con un planteamiento de ser principalmente agentes políticos institucionales. Ambas cosas a la vez son imposibles”.
    Mientras Iñigo Errejón apuesta por reforzar los lazos establecidos en la moderación de un pacto social firmado por unos ciudadanos que libremente han delegado en sus representantes su soberanía popular.
    Desgraciadamente lo que parecía una clara apuesta keynesiana, recordando sus soluciones cuando “La desilusión era total respecto a un orden económico que dejaba a tantos hombres sin trabajo” …y en España ahora estamos peor… se ha quedado en la defensa de los escaños adquiridos. Ya cuentan con jueces, actores, militares, profesores… ¿no les suena conocido?
    El ya famoso Congreso de Vista alegre será un debate de poderes para controlar el nuevo partido. Como decía Groucho Marx: “Claro que lo entiendo. Incluso un niño de cuatro años podría entenderlo. ¡Que me traigan un niño de cuatro años!”

    Saludos

  2. Estaría genial que además de poner siempre paños calientes con podemos, defiendas un poco a los militantes y votantes de izquierda Unida ante payasadas como las de hoy de Rita Maestre e Iñigo Mojón. Que has estado bien contestado al twit, pero quizás te ha faltado un poco de contundencia, compañero y camarada. Y no es la primera ni la segunda falta de respeto en su bendita campaña hacia los que pegamos carteles con tu cara. Salud.

  3. Le preguntaba el otro día Pepa Bueno a no recuerdo quién de nosotros por qué en la “izquierda” es tan difícil alcanzar la unidad que parece tenerse casi automáticamente entre las opciones políticas más conservadoras y oligárquicas.
    Una de las cosas que describen, – la estadística social, no yo -, la naturaleza de los simpatizantes, – desde votantes a inscritos -, de Unidos Podemos, es su alto nivel cultural.
    Cuanto más nivel cultural más crítica es la consideración con el resto de las alternativas, ideológicas, estratégicas, tácticas, que se dan dentro del conjunto, – el que sea – progresista.
    La incultura, – lo acabamos de ver con Trump, por desgracia -, unifica en la simpleza.
    …Deberíamos tener esto mucho más en cuenta a la hora de calificar las críticas que nos hacemos desde unos sectores a otros dentro de las formaciónes.

  4. Como siempre, un verdadero placer. Y esto de regalo, jeje: http://vientosur.info/spip.php?article12185

  5. Cuando se cree que la tecnología, es decir la productividad tecnológica en sus diversas formas -incluidas las exnovo-, no la bastarda de abaratar costes salariales, es el origen de la pobreza, desigualdad, paro, saturación de los mercados, conflictos sociales e internacionales …, es que esta Sociedad ha perdido los papeles.
    Cuando se plantean por algunos impuestos a las innovaciones tecnológicas, mientras los impuestos a las rentas al trabajo son mucho mayores que a las rentas del capital -siendo éstas últimas rentas producidas por el trabajo de tercer@s-, es que esta Sociedad ha perdido los papeles. Los rendimientos del Capital no son más que los producidos por el trabajo de tercer@s, e impositivamente pagan menos que los rendimientos del propio trabajo, esta Sociedad no es que haya perdido los papeles, los tiene invertidos.
    Si queremos una sociedad productiva, de economía real y no endogámico-especulativa, deberemos empezar por qué las rentas del capital tributen más que las del trabajo, que los beneficios financieros tributen más que los de las industrias, agricultura y otros servicios.
    Estos días nos hablaban de un mundo sin trabajadores, robotizado, pero si el capital es el reverso del trabajo, esto no sería posible con el capitalismo y su modelo de intercambio, valores … .

    Saludos Cordiales.

  6. El aparato del PSOE se pone en tela de juicio en su afán de arropar a Susana Díaz en un grandioso acto de presentación, con todo un cementerio de elefantes unido a los barones del bando oficialista. Todo sea por acabar con el fantasma de Pedro Sánchez “Picapiedra”, a quien desde Ferraz daban ya por desparecido en combate, pero que está conectando con las verdaderas bases socialistas después de ser expulsado de la secretaría general.
    Susana “Mármol” ha contado con el apoyo directo de José Luis Rodríguez Zapatero, Felipe González, Alfredo Pérez-Rubalcaba, Carmen Chacón, José Bono, Alfonso Guerra… Todo un abanico de viejas glorias socialistas reconvertidas al capitalismo descarado… y por si fuera poco… todos los presidentes autonómicos socialistas, menos uno, dando su apoyo.
    ¿Qué pasaría si Susana Díaz no gana las primarias? La clara división existente en el PSOE entre el aparato y la militancia tras el golpe de mano que acabó con Pedro Sánchez pone al partido en una situación de cisma total. Los 137 años del PSOE explotarán como una granada. Y la militancia está muy alejada de los “aristócratas” socialistas…
    Pablo Iglesias Possé, histórico fundador de PSOE, se diferenció claramente del resto de líderes del movimiento obrero de finales del siglo XIX por su condición de proletario y emigrante, muy lejos del perfil burgués de ciertos autodenominados socialistas.
    Aunque sus ideas parecen caer ya en aquel Socialismo Utópico del que hablaban muchos pensadores del sistema económico socialista. Ellos desarrollaron sus ideas sugiriendo cambios radicales, dando énfasis a una sociedad más justa, fraterna y con igualdad social, aunque, lamentablemente, ellos no supieran cómo llegar a su objetivo de una forma factible. Los intereses económicos de la burguesía eran el gran obstáculo…
    Y la burguesía socialista ha encontrado la gran solución de compromiso con Susana Díaz, que, aunque ganase estas primarias, no será la solución definitiva para cerrar las grandes brechas en el PSOE. Porque los militantes de base ven que se les “ningunea”, y que siguen manejando los hilos del partido los de siempre… que ni son, ni se les espera, socialistas utópicos…
    Ya lo dijo Margaret Thatcher: “El socialismo fracasa cuando se les acaba el dinero de los demás” …

    Mark de Zabaleta

  7. El Euro significa más paro…
    A estas alturas, tanto Alemania como Reino Unido han demostrado claramente que están muy lejos de ser la solución al grave problema de desempleo que sigue sufriendo España. Lo que nos vendieron como el “sueño europeo” se ha convertido en una auténtica pesadilla para muchos jóvenes españoles…que, al final, siguen sin trabajo.
    Ciertamente el riesgo que supone opinar sobre un tema tan complejo lleva a muchos “expertos” a planificar las mismas ideas de siempre: Establecer un nuevo marco regulatorio laboral, Facilitar y simplificar los mecanismos para la creación de nuevas empresas, planes de desarrollo de la productividad, Reducción de las cotizaciones sociales, etc., etc. etc.
    Hay mucho paro y poca gente cotizando lo suficiente para mantener el famoso sistema de reparto (los que trabajan pagan la pensión de los jubilados…), y todas esas grandes soluciones que nos cuentan los políticos no son más que otra manera de marear la perdiz.
    Existe una relación inversa entre inflación y desempleo que se representa mediante la denominada Curva de Phillips (cuando la inflación se mantiene baja el desempleo aumenta…). El Euro (Europa) nos obliga a controlar nuestra inflación, a pesar de tener un paro del 20%.
    John Maynard Keynes publicó su “Teoría General sobre el empleo, el interés y el dinero” cuando el mundo estaba sufriendo todavía el masivo desempleo de la gran depresión. La desilusión era total respecto a un orden económico que dejaba a tantos hombres sin trabajo…y en España ahora estamos peor ante un problema que los políticos no saben resolver. En “La autosuficiencia nacional”, de1933 afirmaba: “Produzcamos en nuestro país cada vez que sea razonable y prácticamente posible, y sobre todo, hagamos lo necesario para que las finanzas sean nacionales”.
    Hablar de “finanzas nacionales” … ¿no es la necesidad de una banca pública?, y “Produzcamos en nuestro país” … ¿no estaba anunciando un Brexit?
    En España tenemos un grave problema: el Euro. Si todavía España tuviera la peseta (como Inglaterra con la libra esterlina, Suecia con la corona sueca y Dinamarca con la corona danesa…) no tendríamos este paro. Pero ni a los políticos ni a muchos economistas les interesa reconocerlo…
    Groucho Marx: “la política es el arte de buscar los problemas, no encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar los remedios equivocados”.
    Y lo anunció Galbraith (keynesiano…): “hay dos clases de economistas, los que no saben nada y los que no saben ni eso”.

    Mark de Zabaleta

  8. Realmente vivimos tiempos málditos, tan málditos que no sabemos, si serán históricos o el fin de la Historia.
    Cualquier política económica que se mueva dentro de los parámetros convencionales, no servirá para solucionar una afección paradigmática ex-nova. Hablamos de herramientas, análisis, alternativas que se mueven dentro de la convención, inútiles para atender al fenómeno del cambio paradigmático-productivo, y por ende social, político, económico, cultural… .
    Nos encontramos también con un problema de valorización del capital dentro de un sistema capitalista metamorfoseándose (saliendo de su crisalada, ya formada), que no necesariamente a de ser sustituido por una alternativa mejor, sino probablemente por un derivado o evolución de sí mismo.
    Ahora mismo en el mundo, el capitalismo se muestra como único sistema general, ni los países socialistas (China, Cuba…, viajan hacia su socialcapitalismo) mantienen económicamente una némesis alternativa. En los países del capitalismo dominante, las alternativas de izquierdas, viejas o nuevas, se mueven por la recuperación de alternativas socialdemócratas y keynesianas, para afrontar un problema que no sólo es económico.
    Un sistema de producción,por ende de distribución, ya que la ordenación(“sistema”)de la producción determina su distribución desde el primer instante. Es al tiempo un sistema de organización social, política, cultural, de consumo, reproducción demográfica, migraciones… .
    Estamos asistiendo a un cambio de paradigma productivo, de mayores dimensiones que el que alumbró al capitalismo.
    El capitalismo vino motivado por la imposición de un sistema de producción que heredó el dominio intrahomine, e introdujó la especialización y posteriormente la mecanización, creando al “Capital” como domine único que determinaba la posición vital de cada uno, alimentando su reproducción continua como medio de prevalencia y subsistencia. Rompiendo todo nexo personal de comunidades anteriores, y enalteciendo al individualismo hasta justificar el aislacionismo vital, para convertirlo a él, el “Capital”, subjetivo virtual creado por la Sociedad, en su intelectual colectivo o nube inteligente, como única razón o máxima razón de la existencia.
    Bien, pues ahora no nos enfrentamos a la especialización, ni a la mecanización, sino que nos enfrentamos a la automatización de la producción y relaciones sociales cotidianas (como la circulación…), producto de la robotización, la inteligencia artificial, la sensorización de máquinas más allá de los sentidos humanos, y su conexión en tiempo real.
    Hicieron falta dos Guerras Mundiales, aunque ya Bismark atisbaba desde posiciones conservadoras el camino, y muchísimas luchas del movimiento obrero (cuerpo social mayoritario en el momento), para alumbrar la salida vía redistributiva. Para ello, la generación de valor, de valorización del capital por incorporación del trabajo, lo era por el acceso de amplias capas sociales a servicios y niveles de vida impensambles otrora. Entre los servicios se accedio a la educación generalizada e igualmente a la sanidad, salubridad, vivienda digna, incorporando a millones de personas para prestar dichos servicios, así mismo, el desarrollo de otros sectores económicos y las mejoras salariales promovieron coadyuvaron a un mayor consumo y/o disfrute.
    Bien, ahora mismo, estamos en los albores de dichos tiempos confrontados por nuevos retos: automatización y sensorización con conexión entre máquinas inteligentes… .
    La cuestión es si los constreñimientos y resistencias institucionales desembocarán en Guerras. Parace que de momento para canalizar las tensiones sociales provocadas por la Crisis, se alimenta la agudización de conflictos entre razas, religiones, culturas, países, estados, regiones, y que la desestabilización del mundo y demolición de parte de él, se ve como oportunidad de dominio y prevalencia o subsistencia de privilegios anteriores. Visión de esta “Oportunidad” que alienta al conflicto entre los propios países del capitalismo dominante, al romperse el tablero del anterior status quo, y empieza con la destrucción de las neocolonias.
    Mientras, las alternativas políticas se mueven discursivamente depende de quién,a la defensiva u ofensiva, pero siempre entorno a elementos irresolubles y falsos del conflicto, pretendiendo la vuelta de puestos de trabajo del automóvil a Detroit, o similares casos en otros países que ya no volveran, porqué dejaron de existir al automatizarse (incluso en la China, donde los costes salariales son incompetibles desde el mundo dominante la automatización avanza, y quizás más rapidamente que en otros lares, al tener paradójicamente menos resistencias institucionales que en el Occidente corporativo-pudiéndo ser la vieja potencia precapitalista la cuna del neocapitalismo-).
    El campo quedará abierto al Sol de los populismos neofascistas, y su alternativa pasa por el acceso a nuevos niveles de vida, que permitan en el caso de la subsistencia del Capital y el capitalismo bajo nuevas formas, a la extensión de actividades de consumo hoy reservadas a minorías.
    De otra parte, si el sistema de producción es sólo organización social y distribución del tiempo de trabajo, y el Capital no es más que el anverso del trabajo. Una sociedad que requiere de incrementos de trabajo versus valorización del capital, no sólo requiere de crecimiento económico, sino también de crecimiento demográfico.
    Ese es el principal conflicto entre la sostenibilidad y el capitalismo, de la viabilidad de especie en este punto de agotamiento de la capacidad de regeneración planetaria.
    ¿Sobre qué podríamos pivotar la organización y el intercambio social? ¿Que sistema de producción e intercambio se requeriría? En las respuestas a éstas preguntas se encuentran las alternativas radicales a la actual evolución del capitalismo, sea ésta por elevación del nivel de consumo y valorización de nuevas actividades (reciclaje, cuidados…) o el 1984 de George Orwell.
    Sólo la implementación por los Estados de la automatización, sea directa o indirectamente (fomentando al sector privado); unida a alternativas que reduzcan el impacto social vía TSG, RBU, implementación de la ley de Dependencia, creación de industrias del reciclaje … . Abre una vía nueva, que se escapa de las políticas del suma cero, de la competitividad llevada al conflicto, de la convencionalidad para confrontar con un cambio de paradigma, que sólo nos lleva a exarcebar emociones y sentimientos de miedo, que acaban dirigiéndose contra el más débil (sea por raza, credo, orientación sexual, o simplemente porqué pasaban por allí en un mal momento).
    Pero ésto se enfrenta (en el capitalismo dominante) a resistencias institucionales, a convenciones, conciencias, intereses. Deben ser las mayorías sociales, las más inmediatamente interesadas, quienes preconicen dichos postulados, asuman la realidad del cambio de paradigma y planteen con claridad su futuro.
    Así, y sólo así, cabe la posibilidad de evitar períodos como las Guerras y entreguerras Mundiales, y propugnar un neocapitalismo socialdemócrata; o la superación radical del capitalismo por una Democracia radical, que naciendo en el mismo instante de la producción se extienda a todas las facetas de la vida.
    Realmente vivimos tiempos málditos, tan málditos que no sabemos si serán históricos o el fin de la Historia.

    Un cordial saludo.

  9. El sistema productivo es el primer instante del distributivo, del orden social y político, de la organización de los intereses económicos … .
    Con discursos que renuncian no sólo a la vuelta del bienestar particular y social anterior a la Crisis, sino a su mejora, no se construyen mayorías sociales. No podemos caer presos de pseudomalthusianismos que ven el continuo agotamiento de alimentos, o de otros bienes públicos como el oxígeno o el agua que respiramos y bebemos, el calentamiento planetario…, como un límite que nos obliga a la escasez.
    Dicho discurso no han sido realista nunca, y hoy día en la Época de la automatización y sensorización de la inteligencia artificial conectada entre sí, menos aun.
    Nuestro discurso debe ser optimista, de futuro, rechazando la hambruna a graneros rebozando, y ofreciendo alternativas de como afrontar (desde un espíritu socialdemócrata), la valorización del Capital y el intercambio como pivotes de la organización social. Pero afrontando e impulsando los cambios productivos, al tiempo que para mantener dicha valorización como piedra argotante de la relación social y económica, ampliemos los espacios de valorización y su anverso -trabajo-.
    En la ampliación de la valorización-trabajo, habría que incluir indiscutiblemente una realidad ineludible, la contabilización de la huella ecológica (como hace tiempo propone el maestro Naredo). Y ello, no desde la perspectiva impositiva, sino del arbitrio de medidas que no sólo neutralicen, sino que contribuyan a sobrepasar la regeneración de la huella ecológica del momento.
    Este planteamiento responde a que si entendemos al valor-trabajo y su intercambio como la argamasa social, probablemente pueda ser una sociedad, sin necesariamente requerir un crecimiento continuo, o incorporar a dicho valor-trabajo aspectos como el anterior: la sobrerregeneración de la huella ecológica. Aunque en este segundo escenario, supondría la continuación de la expansión demográfica ¿o no?, como ocurre con el envejecimiento de la población europea por efecto de mayores niveles de vida.
    En cualquier caso, el valor-trabajo y su intercambio siempre ha sido sustento de la argamasa social, con independencia de las formas que haya adoptado. El trabajo no es más que desenvolvimiento histórico y conceptual de la actividad humana. Por ello, el sistema productivo se constituye en el primer instante de lo social, económico, político, cultural, institucional… . De donde se concluye que la automatización y sensorización de la inteligencia artificial conectada entre sí, supone un cambio de Era que debe proveernos de mayores niveles de desarrollo y vida ( y que el capitalismo por su lógica desarrolla, aunque con destino incierto). Una mejor vida, con más uso y disfrute que no pasan por más consumo o producción de basura, sino por sobrerregeneración de la huella ecológica. Que no necesariamente ha de pasar por explosión demográfica, sino por nuevos formas de valor-trabajo e intercambio que no requieran un continuo incorporarse de horas de trabajo. En definitiva cuando la tecnología nos permite acariciar el perdón de la maldición bíblica al trabajo, redifiniendo el concepto del mismo como generador de valor y argamasa social. No podemos negarnos el Futuro con ideas neomalthusianas de la escasez, por muy fundamentadas que esten en la realidad de hoy, porqué precisamente nos planteamos cambiar dicha realidad, partiendo de ella.
    Aquí no se plantea como hiciera Keynes la reducción radical del trabajo, pues el trabajo es valor de intercambio social. Pero si se plantea que hoy es posible acariciar la idea de trabajo inalienado que planteara Marx, como realización de la persona, del trabajo libre y voluntario: hoy pescador de conocimientos, mañana alfarero, para al día siguiente ser maestro (aunque sea ignorante), colaborador en el desarrollo de software o ingeniero, cuidador de mayores, animador, agente medioambiental, participar de proyecto arqueológico, dedicarse a los servicios turísticos, la construcción o … (como el Cristo arquitecto y pescador…que nos cantaran). Y ello, porqué la RBU y/o el TSG -por ejemplo- son parte de las nuevas realidades inaplazables en el nuevo sistema productivo, que acerquen al trabajo como actividad libre y voluntaria, de satisfacción y superación de una sociedad que vuelva a unir la entidad del valor con su faz humana, permitiendo acercarnos a proveer “a cada uno según su necesidad”, o como dijera Cristo “amar al prójimo como a uno mismo”; al tiempo que continua siendo la argamasa de la relación social o el intercambio.

    Saludos Cordiales.

  10. Dicen los neoliberales, conservadores y defensores del capitalismo, que el mejor sistema de creación de valor e intercambio, se basa en la acción de agentes económicos sin intervención del Estado, como fórmula más eficiente.
    Sin embargo, tenemos relaciones de intercambio literalmente de la propia sangre o de los órganos vitales, y el mejor sistema funciona a base de la donación y prestación gratuita de los servicios derivados, gracias a la intervención del Estado. Hablo del sistema de donación de sangre y órganos español, donde no se está sujeto al intercambio económico, pero sí de los valores que dan vida: la sangre y los órganos vitales. Con ello, sólo demostramos que el sistema de valorización e intercambio capitalista, más aun el pecunario, no es por naturaleza, de forma universal y atemporánea mejor que otras alternativas.
    No hay derecho, antropología o economía natural que constituya al sistema capitalista, ni a los valores y dinámicas sobre los que se asienta, como consustancial a la naturaleza humana, que constituya a la naturaleza humana en equivalente a la del archiconocido escorpión, picando a la rana, aunque acarreara su ahogamiento.

    Saludos Cordiales.

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