En la tercera parte de la serie “introducción a la economía capitalista” vimos de forma abstracta cómo se relacionaban los salarios, los beneficios, la productividad y los precios. Más tarde pusimos un ejemplo ficticio para ver cómo en una empresa se podrían encontrar también esas relaciones, haciendo abstracción de otras variables. Ahora vamos a ver un ejemplo real agregado: la economía española.

Como hemos venido diciendo, el valor añadido de una economía es la suma de los beneficios y los salarios. Esto quiere decir que el PIB puede descomponerse en una parte salarial y en otra parte para los beneficios empresariales (los cuales servirán para reparto de dividendos, pago de intereses, reinversión y pago a otras rentas). Si lo hacemos así se llama PIB al coste de los factores. No obstante, hay una forma más completa de ver cómo se distribuye la renta y es a través de la descomposición del PIB a precios de mercado. Aquí además de la participación salarial (que incluye salarios y cotizaciones sociales) tenemos la participación de los beneficios (que incluye a las rentas mixtas, que son normalmente autónomos) y a los impuestos netos a la producción (lo que el Estado retrae de la producción menos lo que otorga como subvención). La evolución reciente de estos componentes ha sido la siguiente:

Como vemos, la participación salarial era a comienzos del año 2000 del 50%, la de los beneficios del 40% y la de los impuestos del 10%. Ello quiere decir que si en nuestra economía sólo hubiera una empresa ese empresario se quedaría 40 céntimos de cada euro generado, el trabajador 50 céntimos y el Estado recaudaría 10 céntimos. Doce años después la cosa ha cambiado y ahora la participación de los beneficios supera a la participación salarial, mientras que la participación de los impuestos se mantiene relativamente estable. Hoy y en plena crisis de cada euro de renta generada el empresario se queda 46’6 céntimos, el trabajador 45’5 céntimos y el Estado 7’84 céntimos. Hay que insistir en la agregación que esto supone: no todos los trabajadores participan en la renta igual ni tampoco todos los empresarios/autónomos.

Si descontamos los impuestos del Estado nos quedamos sólo con los salarios y los beneficios queda más claro. Esta forma de medir el PIB se denomina al coste de los factores, y es la más directa para valorar la relación entre salarios y beneficios. En la gráfica siguiente podemos ver la evolución a largo plazo de la participación salarial en la renta en España.

Como se puede comprobar marca la misma tendencia que el gráfico anterior, expresando que si en 1980 los trabajadores se quedaban un 72% de la renta, ahora esa porción es del 60%. Cabe decir que son metodologías diferentes de cálculo, siendo el primer gráfico datos del Instituto Nacional de Estadística y del segundo de la Comisión Europea. En todo caso la tendencia es más que evidente.

Las cuestiones que nos preguntamos es ¿por qué ha evolucionado de esa forma?, ¿por qué la participación salarial está cayendo y la participación de los beneficios está subiendo? Desde el FMI hasta la OCDE pasando por los economistas heterodoxos se hacen las mismas preguntas. Para un estudio profundo puede leerse este working-paper.

Como vimos el otro día con nuestros ejemplos ficticios, la participación salarial puede modificarse cuando cambian los precios o la productividad[1]. Si, por ejemplo, suben los precios pero los salarios se mantienen al mismo nivel entonces tenemos una caída de la participación salarial. Si por el contrario baja la productividad pero aumentan los salarios, entonces la participación salarial sube. Es decir, depende del efecto combinado de las variables mencionadas, todas ellas interrelacionadas: salarios, beneficios, precios y productividad.

En el anexo 1 tenemos una tabla con la evolución reciente de esas variables en nuestro país. Pero como podrá comprobarse puede ser confuso averiguar qué efecto es más importante. Por ejemplo, en el año 2001 los salarios nominales crecieron un 3’5% y la productividad creció sólo un 0’29%. Si los precios no se hubieran movido significaría que los salarios ganarían terreno en la renta. Pero los precios ese año crecieron un 4’19%, lo que neutralizó la subida salarial y manifestó un crecimiento de los márgenes de beneficio. De hecho eso supuso que los salarios, en términos reales (de poder adquisitivo) bajaran.

Por eso uno de los mejores indicadores para evaluar cómo se relacionan los salarios y los beneficios es el de los costes laborales unitarios reales (CLUR). Miden la relación entre la remuneración media real por asalariado y la productividad. Así que si sube la productividad más que los salarios reales, los costes laborales unitarios reales caen reflejando las variaciones en el margen de beneficio. Es decir, este indicador sintetiza el juego que existe entre las cuatro variables (productividad, salarios, precios y beneficios). Es tanto así que aritméticamente puede demostrarse que el coste laboral unitario real es en realidad la participación salarial en la renta, lo que quiere decir que si sube indica que el margen de beneficio cae y viceversa.

Como puede observarse, la tendencia es la misma que en la participación salarial de la renta. Si vemos caer el CLUR significa que la participación de los salarios en la renta cae y sube la participación de los beneficios. Alternativamente también significa que el margen de beneficio por producto sube, lo que vimos con claridad en nuestros ejemplos ficticios.

La enseñanza hasta ahora es clara: la economía española ha crecido mucho hasta la llegada de la crisis (la tarta se ha hecho más grande) pero de ello se han beneficiado sobre todo los beneficios empresariales. De forma inversa los salarios han perdido poder adquisitivo y los trabajadores se han estado empobreciendo sistemáticamente (menor trozo de tarta).

Efectos estadísticos

Obsérvese que hay en los años recientes un pico extraño que hace al CLUR subir temporalmente, para luego volver a incorporarse a la tendencia previa. Se trata de un efecto llamado “de composición” que refleja los problemas de la agregación y un ajuste típico de nuestro mercado de trabajo. Resulta que al comienzo de la crisis se despidió a los trabajadores más baratos, es decir, a los que menos cobraban. Eso hizo subir el salario medio ya que los que quedaban trabajando cobraban bastante más. Es un efecto estadístico que se corrige en cuanto la crisis hace también bajar los salarios de los que más cobran y, por otro lado (denominador en la fórmula del CLUR) la productividad crece por efecto de destruir empleos.

El problema que acabamos de ver se da como consecuencia de agregar elementos heterogéneos (sumamos el salario del trabajador pobre y del trabajador rico y hacemos la media) y se puede ver en muchos otros casos (por ejemplo cuando sumamos los grandes márgenes de beneficios de las grandes empresas con los estrechos márgenes de las PYMES). Por eso es interesante no sólo estar prevenido sino también, en la medida de lo posible, ir bajando a lo concreto. Veamos ahora, por esa razón, la economía española con un poco más de detalle.

En la mayoría de los sectores importantes, como puede verse aquí (página 269), podemos comprobar cómo la productividad generalmente ha superado en su crecimiento a los salarios reales por empleado, de modo que los márgenes de beneficio siempre han sido crecientes. Lo mismo ocurre con el sector de la construcción, por ejemplo. Esto es políticamente interesante porque está expresando que las extraordinarias ganancias que produjo el boom inmobiliaria no fueron tanto absorbidas por los trabajadores (salarios reales decrecientes) como por las ganancias. Es decir, en términos económicos los ganadores de la burbuja fueron sin lugar a dudas las grandes empresas constructoras e inmobiliarias.

La rivalidad entre capital financiero y capital productivo

Aunque hemos observado que los márgenes de beneficio crecen generalmente en todo el período hay que hacer algunos comentarios adicionales para evitar confusiones. Una empresa productiva necesita tener un margen de beneficio suficiente para poder reinvertir y mejorar su capacidad productiva pero también para poder pagar intereses financieros y otros gastos no salariales. Esto quiere decir que dado el nivel de endeudamiento tan alto que hay en España en el ámbito empresarial, no es descartable que esas ganancias crecientes hayan sido absorbidas a su vez por el capital financiero (bancos y entidades financieras) y no hayan ido, como podría considerarse de forma ingenua, al bolsillo del empresario productivo. Estamos ante una posible vía de acción de la financiarización.

El problema fundamental económico, y es la razón por la que hacemos estas anotaciones, es que en la distribución de la renta está la causa de gran parte de las crisis capitalistas. En particular, una dinámica desequilibrada en el reparto de la renta llevará inevitablemente a problemas económicos, con independencia de la valoración moral. Ello lo explicamos aquí.

ANEXO:

 


[1] En nuestro ejemplo previo hicimos una abstracción de los costes no salariales. En ese caso toda subida de precio era debida a una posible subida del salario o del margen de beneficio. Es una simplificación evidente, pero que se utiliza porque permite dejar todo entre salarios y beneficios. Cuando se observa la contabilidad lo que importa a efectos distributivos es el valor añadido, que sólo está compuesto por salarios y beneficios. Si suben los precios de los consumos intermedios y eso hace subir el precio final, el valor añadido no cambia.

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Comentarios

  1. Alberto: el enlace productividad[1] apunta a un archivo local.

  2. Alberto Garzón Espinosa 12 agosto 2012 at 13:35 · · Responder

    Gracias! Corregido.

  3. Me ha encantado el post, Alberto. Especialmente porque es un artículo analítico, sin ideología, ya que, dicho sea de paso, no comparto la tuya. Tampoco me considero neoliberal, ojo. Lo que me gusta es entender la realidad y buscar siempre la mejor alternativa; así que en general no me gusta encorsetarme en ningún sistema.

    En fin, enhorabuena, se agradece que un diputado sea tan didáctico y tenga tan sólidos conocimientos técnicos.

    Saludos.

  4. @Garzon:

    En mi opinión creo que resulta temerario afirmar, con los datos expuestos, que la desigual distribución de la renta es la causa de gran parte de las crisis capitalistas.

    A) Creo que estás cometiendo un error de conceptos.

    Sea W=masa salarial en términos nominales, L=número de horas de trabajo, P=precios, y q=producción real,

    el coste laboral unitario real es (W/P)/(q).

    Pues bien, esta expresión no recoge el reparto de la masa salarial en términos reales dentro de la renta real, dado que la expresión correcta es:

    ((W/P)*L)/q.

    Observa que es la masa salarial en términos reales (no el salario real) dividido entre el PIB real.

    El error tiene importancia dado que la primera expresión compara el coste salarial de una hora de trabajo con el valor de una unidad de producto, sin tener en cuenta el número de horas que se necesitan para obtener dicho producto. El matiz es importante y tiene enjundia.

    ¿Qué sucedería si el salario real permanece constante mientras aumenta la producción y el empleo en la misma proporción? La primera expresión indicaría que la participación de las rentas salariales disminuyeron; la segunda que permanecen constantes.

    Además, la primera expresión puede llevarnos al error de creer que ha aumentado la remuneración del capital a costa del trabajador, y eso es una temeridad pues no sabemos nada en cuanto a la evolución del stock de capital. ¿Qué sucedería si al mismo tiempo que aumentó el empleo, también hubiera aumentado el ahorro e inversión de la población, incrementado así el stock de capital de la economía. Pues que la remuneración por unidad de capital posiblemente hubiera permanecido constante, al igual que el salario.

    Conclusión: la expresión que utilizas, CLUR, poco nos puede decir del reparto de la renta resultando muy aventurado sacar conclusiones sobre la misma.

    B) Una duda. Los datos de la base AMECO no me ofrecen los mismos resultados que observo en la segunda figura. Si divides la variable “Compensation of employees; total economy (UWCD)” entre “Gross domestic product at current market prices (UVGD)” el valor oscila entre el 40% y el 52%. Agradecería muy mucho que me indicaras que variables has empleado para poder analizarlas.

    C) Es aconsejable la eliminación de las rentas mixtas (y no solo los impuestos sobre la producción) pues éstas influyen crucialmente en los resultados. Ello sucede tanto en los datos del INE como en los de la AMECO pero afecta especialmente a esta última. Téngase en cuenta que la tasa de trabajadores autónomos ha ido descendiendo desde el 30% en 1960 hasta el 23% en 1980 y el 13% actual. Cierto es que existe el gran handicap de que el INE sólo ofrece las rentas mixtas desde el 2000.

    D) Respecto a la tabla, indicar que creo que estás interpretando de forma temeraria los datos como consecuencia de la errónea utilización del CLUR; estoy de acuerdo contigo en que los salarios reales permanecieron invariables con ligera tendencia descendente durante el periodo, pero el empleo aumentó de tal forma que las rentas del trabajo no solo no disminuyeron sino que aumentaron permaneciendo aproximadamente constantes en el PIB. Asimismo, y a riesgo de ser demasiado reiterativo, el hecho de que los salarios reales permanecieran constantes no nos puede llevar a afirmar que la rentabilidad del capital aumentó pues muy bien podría haber sucedido lo contrario.

    Esto es importante. Ten en cuenta que si la masa salarial permanece constante en le PIB a lo largo del tiempo, el mejor instrumento para reducir la dispersión de rentas son los impuestos, no los aumentos salariales, pues estos últimos pueden dar lugar a incrementos del desempleo y de la desigualdad.

    En mi opinión es mejor que emplees el índice de Gini. Es cierto que invalidaría tu hipótesis, pero este coeficiente constituye una herramienta más segura para analizar la desigualdad de una sociedad y marcarse objetivos respecto a la misma.

    Un saludo cordial

  5. Jaime dice: ” me ha encantado el post….” No tiene ni idea de lo que ha expuesto Kino, pero le ha encantado el post del Señor Garzón.

  6. Tras revisar el post he visto que he cometido un error respecto al CLUR. Coincido pues con Garzón en que el CLUR es la participación de la masa salarial en el PIB real. Siento haberos hecho perder el tiempo con la lectura. Cuando se comete un error hay que reconocerlo.

    En cualquier caso los datos que ofrece el CES a través del CLUR no son los mismos que obtengo yo trabajando directamente con las rentas del INE.

    Un saludo cordial.

  7. Lo más importante en economía es que fluya la energía de todos sus compartimentos en sí mismos y entre sí. Que lo complicado de su estudio no le empezca para nada a la comprensión de principios tan universales como la ley del equilibrio que está en la naturaleza misma de las cosas. Cuando las más complicadas fórmulaciones se reducen a principios sencillos son más perfectas. La sobreexplotación de una determinada parte de la fuerza de trabajo junto al desempleo absoluto de la fuerza de trabajo restante no tiene nada que ver con el equilibrio. Y lo más lógico es que produzca a corto o medioplazo una sobrecarga de tensión que colapse el sistema. O que produzca un monstruo, con lo que no sé cuál de las dos opciones es más insana. La economía cuenta con recursos suficientes para predecir con probabilidad máxima lo que ocurrirá cuando se aplican fórmulas equilibradas y lo que ocurrirá en caso contrario. En el caso contrario ya vamos desde hace rato. Gracias por su claridad.

  8. La participación de las rentas del trabajo en la renta total desde 1995 según datos de contabilidad nacional:

    http://economiaimperfecta.blogspot.com.es/?view=magazine

  9. Alberto Garzón Espinosa 12 agosto 2012 at 23:52 · · Responder

    Hola Kino,

    No pienso que estés definiendo bien el concepto de Coste Laboral Unitario Real (CLUR). Evidentemente hay distintas formas de formularlo, en función de las variables utilizadas, pero no termino de entender tu primera secuencia.

    El CLUR es una relación entre la remuneración salarial por empleado y la productividad real por empleado.

    CLUR = [(MS/L)] / [(Yr/L)]

    Donde MS es la masa salarial (el total de la remuneración a trabajadores), Y es el valor añadido o la producción bruta, y L el número de trabajadores (o alternativamente el número de horas). Resumiendo:

    CLUR = W / (Yr/L)

    Donde W es el salario medio por empleado (u hora trabajada).

    Fíjate que AMECO tiene una variable ya construida para el CLUR (esa es la respuesta de tu pregunta b). En AMECO la terminología es:

    QLCD = [(UWCD/NWTD)] / [(UVGD/NETD)

    Que quiere decir lo indicado arriba (con la excepción de que para AMECO los denominadores de ambas fracciones se refieren a “asalariados” y “ocupados” respectivamente). La diferencia entre el CLU nominal y el CLU real es únicamente que en el primero la producción es real y en el segundo la producción es nominal. Es decir, quedaría así:

    CLUn = W / (Yr/L)
    CLUr = W / (Yn/L)

    Y fíjate lo que pasa si maniobramos con el CLUn. Si cogemos y cambiamos la producción real por una nominal tenemos (Yr=Yn/P):

    CLUn = W / [(Yn/P)/L]

    Que despejando se nos queda:

    CLUn = (W * L * P) / Yn

    Ordenando:

    CLUn = [ (W*L) / Yn ] * P

    Si observas el componente entre corchetes comprobarás que es la participación salarial en la renta (masa salarial entre producción nominal). Y, sorpresa, es precisamente la misma definición que la del CLUr.
    De hecho, si observas esta última ecuación nos está diciendo algo lógico: si queremos pasar del CLUn al CLUr lo que tenemos que hacer es dividir CLUn por P, esto es, deflactarlo. Tanto como decir esto: CLUn = CLUr * P, o alternativamente CLUr = (CLUn/P).

    Hay muchos informes económicos que directamente se acercan a la distribución de la renta por la vía de los CLUr (por ejemplo este informe del Consejo Económico y Social de España: http://www.ces.es/documents/10180/205054/MemoriaCES2011.pdf).

    Procuré explicar estas cuestiones con detenimiento aquí: http://www.agarzon.net/?p=971 Espero que pueda serte útil y que consiga aclararte algo. De todas formas insisto en que no te entendí lo que querías decir y puede que ambos tengamos razón.

  10. “Aunque hemos observado que los márgenes de beneficio crecen generalmente en todo el período hay que hacer algunos comentarios adicionales para evitar confusiones. Una empresa productiva necesita tener un margen de beneficio suficiente para poder reinvertir y mejorar su capacidad productiva pero también para poder pagar intereses financieros y otros gastos no salariales. Esto quiere decir que dado el nivel de endeudamiento tan alto que hay en España en el ámbito empresarial, no es descartable que esas ganancias crecientes hayan sido absorbidas a su vez por el capital financiero (bancos y entidades financieras) y no hayan ido, como podría considerarse de forma ingenua, al bolsillo del empresario productivo. Estamos ante una posible vía de acción de la financiarización.”

    Alberto ¿ Pero esos gastos financieros no estarían deducidos contablemente ya en los beneficios finales?

  11. CamaradaEduardo 13 agosto 2012 at 03:14 · · Responder

    Hola Alberto, me llamo (evidentemente) Eduardo y soy un (futuro) compañero tuyo de organización, la UJCE, y quería hacerte algunas preguntas:
    En primer lugar, ¿sigues militando en las juventudes o has pasado a ser simpatizante, como he leído en algunos sitios? Por otra parte, ¿te identificas con alguna corriente concreta del marxismo? ¿Qué opinas del marxismo-leninismo? ¿Cómo valoras los gobiernos de Cuba, la URSS (en sus dos períodos: el anterior y el posterior a 1956 y Khruschev), Corea del Norte y Venezuela?
    Te agradezco de antemano la respuesta (si quieres, puedes mandármela directamente al correo si prefieres no postearla aquí), y un saludo revolucionario.

  12. El proceso de desigualdad en el reparto de la renta como origen de la crisis capitalista y el papel del estado como regulador y mecanismo de compensación del mercado.

    Vale, ya sabemos lo mal que lo estan haciendo los gobiernos últimamente, pero ¿y si en vez de pedir aumentar los impuestos a la producción nos ocupamos de aumentar la base de inversión en bienes de equipo, que es la causa última y real de la baja productividad y de la fácil evaporación de empleo?

    ¿Y si incentivamos el ahorro de los excedentes de renta (vengan de dónde vengan), en vez de incentivar el consumo, que al final acaba siempre en manos extranjeras vía importaciones? Ojo, no tengo nada contra lo extranjero, pero si seguimos con una balanza deficitaria, lo peor es incrementar el consumo. ¿Que cómo se hace esto? ¿Pagando con pagarés, en vez de con dinero líquido?. No lo sé, se me ocurre. Al empleado le subes el sueldo sin que lo pueda aplicar en consumo, re-equilibras la situación de las rentas y mejoras los ratios de ahorro.

    Es una idea, eh, nada muy pensado, se puede criticar mucho…

  13. @Garzón:

    En efecto, no hay nada que entender. Se me fue la pinza y me di cuenta tarde, al releer el post. Suele suceder cuando no se emplea un simple papel y lápiz previamente. Lamento haberte hecho perder el tiempo.

    Respecto al “Adjusted Wage Share” (ALCD2), no creo que sea la variable correcta para analizar la distribución funcional de la renta. Ten en cuenta que el numerador es el salario real por asalariado mientras en el denominador recoge la productividad por ocupado. Para ser interpretado como la participación de los asalariados en el PIB debería estar multiplicado por la tasa de asalarización, tal como indica el CES en su página 267. De hecho, la interpretación del cuadro I-34 del CES (pág. 268) adolece de ese problema.

    Así pues, creo que es más aconsejable que dividas UWCD entre UVGD; esto es, que dividas rentas salariales entre PIB y prescindas del CLUR. Si procedes así obtienes una participación de la masa salarial en el PIB mucho más suave y estable.

    Y aún así se deberían tomar estos últimos datos con cautela porque no son todo lo estables que querríamos al estar incluyendo las rentas mixtas de los autónomos en el análisis. Esto constituye un gran problema pues las economías desarrolladas experimentan una tendencia hacia la asalarización incrementando de forma “artificial” la participación de las rentas del trabajo en el PIB (así, durante la dictadura franquista la participación de las rentas del trabajo en la renta total aumentaron desde el 40% en 1960 hasta el 52% en 1978). Pero aún así, pese al aumento de la tasa de asalarización, las rentas mixtas también pueden ver aumentado su peso en el PIB dependiendo de en qué sector estén sobrerrepresentados, tal como sucedió en la última burbuja.

    Un saludo cordial.

  14. Tú explícale a éstos que hacen disquisiciones técnico – teóricas que entre 2002 y el 2007 la teoría se derrumbó a favor del simple timo piramidal de toda la vida perpetrado por políticos españoles, especialmente por pp, psoe, ciu y iu (que también estaban en los resortes clave del timo piramidal). Ni clur, ni uwcd ni hostias en vinagre. el timo de toda la vida junto con mucho dinero europe de cohesión. Bah! Tanta pizarra y luego no saben sacar adelante ni un kiosko de pipas.

  15. Hola..
    He llegado hasta tu blog, y la verdad yo no entiendo demasiado sobre economía, pero he leido tu perfil y me pareces una persona muy cultivada en el tema y con una ideología muy acorde con la mia. Creo que enfocas muy bien los temas relacionados con la crisis y que si huboese más Albertos Garzones, ya estaríamos cambiando el sistema.
    Volveré..
    Saludos cacafuti.

  16. Eso de que los economistas políticos de partido no se montan empresas no es verdad. A veces, utilizando las cadenas de empresa pantalla crean auténticos monstruos succionadores de subvenciones aprovechando el conocimiento que tienen en esta materia. Como empresas son un desastre, pero absorben dinero público y cuando mueren dejan millonarios y arcas de partidos bien repletas. En países avanzados (españa evidentemente no es un país avanzado, más bien retrasado) se admira a la gente emprendedora. En España el modelo es otro: el vago, el jeta, el tramposo, el trilero, el perezoso, el sistero, y lo seguirá siendo porque esto no tiene remedio alguno.

  17. Obsérvese que hay en los años recientes un pico extraño que hace al CLUR subir temporalmente, para luego volver a incorporarse a la tendencia previa. Se trata de un efecto llamado “de composición” que refleja los problemas de la agregación y un ajuste típico de nuestro mercado de trabajo. Resulta que al comienzo de la crisis se despidió a los trabajadores más baratos, es decir, a los que menos cobraba

    Es curioso que solo presentes la estadistica asi, sabemos que desde 1994, España es recectora de inmirantes, y que estes son en mayoria trabajadores poco cualificados (y por logica poco retribuido)

    Un ejemplo : en 1994, hay dos trabajadores uno cobra 1200 y otro 1000 el salario medio seria 1100

    Ahora llega un tercero , que cobra 800, entonces el salario medio es 1000 no 1100, no se ha producido una bajada de salarios como indicas, sino que se ha incorporada mas gente cuyo lo cual ha bajado el salario medio

    Esto son matematicas y no tu sesgo, por otra lado hay un dato interesante, dices que la participacion en el pib del trabajo ha bajado , y te basas en informes de eurostat, un dato curioso, es que los la participacion de los autonomos, se considera renta de capital no renta del trabajo, lo cual deja un poco inviable los datos que aportas ( y tambien los del eurostat)

    Por otro lado, en tu dato consideras, las cotizaciones salariles, “salario” me parece cuando menos curioso, cuando algunos la consideran salariales y no impuestos , teniendo en cuenta que IU en su programa electoral plantea, REDUCIR LAS COTIZACIONES SOCIALES (lo podeis mirar) esta diciendo que quiere reducir SALARIOS.

  18. La tesis de la “financiarización” de que hay un capitalismo financiero “contra” un capitalismo productivo es sólo una tesis. Rolando Astarita en su blog ha rebatido varios de estos argumentos aulediendo de que ese capital financiero está siempre supeditado al capital productivo aunque a veces haya periodos donde se superponga al productivo, pero ello no es más que una fase de la misma dinámica de expansión productiva del capitalismo.

  19. Cortes, simplemente tu ignorancia te delata, no mereces más tiempo.
    Jerik, ¿pero que dices? lees lo que escribes?, creo que no. No intentes confundir, no es lo mismo cotizaciones salarias que cotizaciones sociales.

    Excelente exposición.

  20. uno mas, gracias por sus brillante exposicion que ha dado tantos argumentos..

  21. Hola camarada,

    Terminas tu artículo diciendo que “el problema fundamental económico, y es la razón por la que hacemos estas anotaciones, es que en la distribución de la renta está la causa de gran parte de las crisis capitalistas. En particular, una dinámica desequilibrada en el reparto de la renta llevará inevitablemente a problemas económicos, con independencia de la valoración moral.”

    ¿Estás diciendo que Marx se equivocaba al sostener que las crisis son inherentes al sistema productivo capitalista, al margen de la distribución de las rentas?

    Como corolario, ¿significa tu conclusión que con un mejor reparto de las rentas se evitarían las crisis bajo el capitalismo?

    Como último corolario: ¿significa todo ésto que se puede vivir bajo el capitalismo con una mejor redistribución de las rentas y, en su caso, la eliminación de las crisis?

    Por dios dime que no a todo y quítame el susto.

    Salud.

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